Definir lo que es cine musical es algo que a veces cuesta. Hay una delgada línea que separa a las películas con música de las películas musicales. El cine musical es donde se hace hincapié en mostrar números de canto y baile a gran escala y formando parte de la narrativa fílmica a través de las canciones y coreografías. Los musicales se apoyan en la letra de música para cimentar la historia, como dando una visión alternativa y escapista de la realidad de la búsqueda del amor, éxito, riqueza y popularidad. Con la aparición del cine sonoro, el músical emergió de sus raíces: musicales en escenarios, operetas, revistas, cabarets, vodevils.

Primeras películas musicales

Aunque, evidentemente, con la aparición del cine sonoro a finales de los años 30 el cine musical empezó a despegar , hubo películas dentro del mismo cine mudo que ya tenía elementos musicales como ‘Los cuatro jinetes del Apocalipsis’ (1921), donde Rodolfo Valentino baila un tango en una cantina llena de humo mientras va vestido de gaucho argentino. En 1926, Warner Bros. realizó ‘Don Juan’, con una banda sonora y efectos de sonido donde implementaba su sistema Vitaphone, que consistía en un proceso en el cual se grababan discos con la banda sonora y se ponían sincronizadamente con la película proyectada. No duró mucho este sistema Vitaphone, siendo ya obsoleto en 1931.

La revolución llegó en 1927 con ‘El cantor de jazz’, protagonizada por Al Jolson. Equivocadamente se piensa que fue la primera película sonora (esa fue ‘Luces de Nueva York’ en 1928), ya que en la mayor parte de su metraje es muda y tampoco fue el primer musical de Hollywood que sí fue ‘La melodía de Broadway’ (1929). Más bien ‘El cantor de jazz’ era una película con canciones y el primer largometraje comercial con sonido sincronizado. De hecho la siguiente película que protagonizó Al Jolson fue más exitosa: ‘El loco cantor’ (1928). Incluso se convirtió en la película más taquillera de todos los tiempos hasta que se estrenó ‘Lo que el viento se llevó’ en 1939.

Los grandes estudios se dieron rápidamente cuenta de las posibilidades del nuevo cine sonoro. De hecho fueron convirtiendo películas mudas en sonoras e instalando progresivamente en las salas sistemas de sonido. Muchos actores de Hollywood carecían de buenas voces y su transición al sonoro truncó la carrera comercial de buena parte de ellos. En 1930, el cine mudo prácticamente había desaparecido. Ese hecho benefició al cine musical ya que las estrellas de Broadway fueron llamadas para convertirse en estrellas del género.

El primer musical genuino, La melodía de Broadway (1929) y el auge de los musicales

El primer musical donde se integraban completamente canciones y bailes dentro de un argumento musical fue ‘La melodía de Broadway’ en 1929. También fue el primer musical de MGM. Fue la primera película sonora, y también musical, en recibir un Oscar a la Mejor Película. La película inspiró tres películas más a lo largo de la siguiente década: en 1935, 1937 (con unos inolvidables Robert Taylor y Eleanor Powell) y 1940. El musical tenía canciones compuesta por Arthur Freed y Nacio Herb Brown. Hoy día es un musical anticuado aunque ofrecía el uso innovador de dos colores en un secuencia, una cámara móvil y un diálogo ‘slang’, es decir, con mucha jerga.

La década de 1930 fue considerada como en el comienzo de “La Edad de Oro del Musical”, con un grana variedad de musicales y estrellas. Emergieron los arreglistas musicales, los compositores de canciones, los coreógrafos de baile, etc. que mayormente fueron de Broadway a Hollywood. Sus argumentos guardaban paralelismos con la época en la cual se rodaron: productores escénicos en apuros, chicas buscando una oportunidad y búsqueda del estrellato. Algunos de los principales compositores y letristas como Jerome Kern, Irving Berlin, Cole Porter y George Gershwin comenzacon a escribir musicales para la pantalla grande o proporcionando letras y música. El estudio que más se inclinó en la producción de musicales fue MGM. Cada estudio producía musicales llenos de la estrellas de variedades donde todos hablaban, cantaban y bailaban, donde había también comedia, pequeños dramas, etc. Muchas veces se reclutaba a actores sin talento musical para que se sumasen a ese espectáculo de estrellas.

Uno de los primeros espectáculo de variedades fue la película de MGM ‘The Hollywood Revue of 1929′ (1929), famosa por dos canciones: “While Strolling Through the Park One Day” y “Singin’ in the Rain”. Esta última fue la primera versión de la famosísima canción del posterior musical de 1952. Warner produjo musicales como ‘The Show of Shows’ (1929), Universal realizó ‘King of Jazz’ (1930), Fox ‘Movietone Follies of 1929’ (1929) y Paramount ‘Paramount on Parade’ (1930).

Los primeros directores de musicales

Uno de los primeros directos de musicales más notables fue Ernst Lubitsch. En su época muda ya tenía una buena reputación como director de comedias románticas sofisticadas. Fue quien introdujo dentro de los musicales a Maurice Chevalier y Jeanette MacDonald. Su primera película musical fue ‘El desfile del amor’ (1929), donde integraba la canciones en la narración. Durante los tres años siguiente, Lubitsch dirigió otras tres películas musicales colaborando con Jeanette MacDonald y Maurice Chevalier: Monte Carlo (1930), El teniente seductor (1931) y Una hora contigo (1932). Para su último musical, y quizás el mejor de los que realizó, Lubitsch volvió a juntar a MacDonald y Chevalier en ‘La viuda alegre’ (1934).

‘Hallelujah’ (1929) se convirtió en uno de los primeros musicales de referencia. Fue la primera película sonora de King Vidor, además del primer musical con reparto de actores negros. Era un riesgo hacer una película así, contando además con una banda sonora sin sincronizar que sería añadida más tarde en postproducción. En esos años, Rouben Mamoulian dirigió ‘Aplausos’ (1929) y ‘Ámame esta noche’ (1932), donde ya se percibían ciertos estilos a la hora de realizar musicales, como la cámara lenta o el uso de una sinfonía de sonidos para crear una secuencia musical, como el fantástico comienzo de ‘Ámame esta noche’.

Warner Bros. y Busby Berkeley

Warner Bros. fue el primer estudio que produjo musicales en color (en realidad dos bandas de Technicolor) con el musical ‘On With the Show’ (1929). La segunda película fue ‘Las castigadoras de Broadway’ (1929), donde intervenían estrellas populares de variedades de la época. Sin embargo, en 1932 los estudios de Hollywood habían saturado al público con los musicales. Se realizaron 60 musicales en 1929 y más de 80 en 1930 bajando a solo 11 en 1931. Los gustos del público variaron y se inclinaron a ver películas como ‘Hampa dorada’ (1930) y ‘Enemigo público’ (1931). La novedad del sonido había desaparecido y la popularidad de los musicales iba en decadencia. Por ejemplo, ‘Una fiesta en Hollywood’ (1934) de MGM, a pesar de tener gran cantidad de estrellas como Laurel & Hardy, Jimmy Durante y The Three Stoges fue un desastre.

Fue cuando Warner Bros. le ‘robo’ a United Artists al talentoso coreógrafo Busby Berkeley. Bajo la proudcciñon de sam Goldwyn en United Artis, Berkeley había coreografiado números musicales en pelicula como ‘Whoopee’ (1930), con una jovencísima Betty Grable, ‘Un loco de verano (1931) donde demostró su ingenio visual utilizando unos carteles para formar un tren y en ‘Escándalos romanos’ (1933) mostró sus excesos en una secuencia en la cual unas chicas estaban encadenadas desnudas a una pared. Fue en 1933 y bajo la dirección de Lloyd cuando Buskerley mostró su impacto visual en la coreografía con ‘La calle 42’. Los números musicales contaban con una cantidad enorme de coristas, rodeadas de una ambientación art déco, imagenes surrealistas y efectos ópticos como si fuera un caleidoscopio. Fue el primero en darse cuenta de que un musical filmado era totalmente diferente de un musical escenificado, con la cámara convirtiéndose en un participante integral de la coreografía. Todo funcionaba de manera geométrica con las coristas moviéndose en una coreografía milimétrica. Entres sus más destacada películas figuran la ya mencionado ‘La calle 42′ (1933), Vampiresas de 1933, de 1935 y 1937, ‘Dames’ (1934), ‘Desfile de candilejas’ (1933) y ‘El altar de la moda’ (1934).

Estrellas de los musicales

A raíz de todos aquellos musicales, surgieron estrellas que fueron identificadas plenamente con el género. Muy populares eran las operetas de Jeanette MacDonald y Nelson Eddy, los cuales protagonizaron juntos unas 8 películas siendo las más destacadas ‘Primavera’ (1937), ‘Rose Marie’ (1936), ‘ Luna llena’ (1940) y ‘Marietta, la traviesa’ (1935). Otra de las grandes estrellas era Eleanor Powell, una gran bailarina de claqué que bailó con artistas como Fred Astaire en ‘La nueva Melodía de Broadway’ (1940) e incluso con Robert Taylor en ‘La Melodías de Broadway’ (1935) y James Stewart en ‘Nacida para la danza’ (1936). Fue precisamente en 1936 donde ‘El gran Ziegfeld’ ganó el Oscar a la mejor película. Era la segunda película musical que lo consiguía. Más que ser un musical al uso de la época, era una biografía sobre Florence Ziegfeld protagonizada por William Powell con los números musicales que se representaban en su espectáculo de Follies, como el impresionante ‘A Pretty Girl is Like a Melody’. También estaba el popular Eddie Cantor con ‘Ali Baba Goes to Town’ (1937), ‘Un loco de verano’ (1931), ‘Whoopee!’ (1930), ‘El chico millonario’ (1934) y ‘Torero a la fuerza’ (1932). No nos podemos olvidar de la niña prodigio Shirley Temple en películas como ‘La pobre niña rica’ (1936), ‘La pequeña vigía’ (1936), ‘La simpática huerfanita’ (1935) o ‘Heidi’ (1937). Incluso Temple recibió un Oscar en 1934 por su contribución excepcional al entretenimiento.

Para audiencias más adulta había artistas como Alice Faye en películas como ‘On the Avenue’ (1937) y ‘La banda de Alexander’ (1938), con canciones de Irving Berlin y ‘Toda la banda está aquí’ (1943), la única película de Busby Berkeley para Fox y que destacaba por el mítico sombrero cargado de frutas de Carmen Miranda. Después de alice faye, Twentieth Century Fox encontrar su sucesora en Betty Grable. Fue muy famosa en los años 40 por ser una de las principales pin-ups durante la Segunda Guerra Mundial y sus “piernas de un millón de dólares”. Rodó películas en Technicolor como ‘Secretaria brasileña’ (1942), ‘Serenata argentina’ (1940), ‘Las hermanas Dolly’ (1945),’Pin-Up Girl’ (1944) y ‘La feria del estado (1945).

(Continuará en los próximos días…)

Publicado en Cultura y ocio