¿Conocéis el chiste del hombre que compra una motosierra y la devuelve al día siguiente porque tarbada mucho en cortar los árboles? El tendero le hace una demostración y cuando la enciende, el instatisfecho cliente pregunta -¿y ese ruido?.

Pues lo mismo le ha ocurrido a este señor, pero en la realidad. Nadie puede decir que este hombre sea un mal trabajador. Alguien que es capaz de picar una pared de grandes dimensiones con una herramienta tan pesada e incómoda como lo es un martillo neumática, sin conectarlo, se merece todo nuestro respeto, y más cuando lo hace en una hora.

Los compañeros del obrero lo grabaron en vídeo, atónitos ante semejante tarea. Hay gente que está hecha de otra pasta…

Original: Llort

Publicado en Miscelánea