Como mujer he de reconocer que en algunas ocasiones me he fijado en el canalillo de otras chicas. Bien por curiosidad o por sorpresa, también he notado la misma sensanción cuando he llevado un sostén que me realzaba más de lo normal o un escote demasiado abierto.

Con esto quiero decir que tanto hombres como mujeres, unos de manera más educada y otros de forma completamente asquerosa y descarada, hemos mirado alguna vez los pechos de otra mujer. Para comprobar cuantas veces ocurría esto y como base de una campaña con una finalidad social que descubrirás después, una mujer se coloca una cámara oculta en su canalillo. ¿Cuántas miradas indiscretas atrapará? ¿qué sentido tiene todo esto?

Original: Nestle FITNESS

Publicado en Miscelánea