Los semáforos son una de esas invenciones que poco han evolucionado desde su creación. Puede que hayan sustituido sus bombillas por LEDS para hacerlos mas ecológicos y duraderos, que las señales de colores estén animadas, que muestren una cuenta atrás con el tiempo restante para que vuelva a ponerse en rojo, etc. Pero básicamente el concepto de semáforo ha sido el mismo desde su creación.

La falta de paciencia de algunos peatones y conductores, convierten los pasos con semáforo en un lugar con altas probabilidades de atropello. Para remediarlo, han querido poner a prueba un prototipo que al menos durante el experimento, ha sido capaz de dejar a los viandantes pacientes y embobados esperando el cambio de color de éstos.

Una simpática idea que no sería necesaria si todo el mundo tuviera una educación vial adecuada.

Original: Smart

Publicado en Miscelánea