La felicidad es complicada de definir y, tal vez, más complicada aún de alcanzar. No obstante, todo ser humano anhela alcanzarla, aunque en ocasiones, sigamos el camino equivocado.

La única directriz que podemos seguir para ser felices, es disfrutar de lo que hagamos. Ya sea en nuestra vida privada, como en el trabajo, esa es una de las claves más importantes.

David Shtorm ha sabido seguir este camino y ha convertido su trabajo, en su mayor hobby. Autoproclamado como Candy King (El rey de las golosinas), David decidió incorporar unos altavoces a su máquina de fabricar algodón de azúcar. De este modo ha convertido una tarea aparentemente sencilla y monótona en todo un espectáculo.

El rey de las golosinas baila ritmos imposibles mientras fabrica nubes con las formas más variopintas que podamos imaginar. Corazones, cabezas de ositos, gatos; cualquier cosa que podamos imaginar David puede hacerlo realidad y a un ritmo frenético.

Natural de la ciudad de Soichi, Rusia, este muchacho se ha hecho famoso prácticamente en todo el mundo. Tanto es así que incluso lo han invitado a un programa de la televisión japonesa para que muestre su espectáculo. Todo un ídolo en el país nipón.

Su enorme carisma también le ha valido para protagonizar el vídeo musical Love the Jobs you Hate del cantante inglés Honne. La canción habla, precisamente, de amar lo que haces día a día. Candy King se ha convertido en un referente y un ejemplo a la hora de afrontar la vida. 

La filosofía de David pasa por buscar siempre el lado bueno de las cosas. Siguiendo su ejemplo seguro que nos acercamos un poquito más a esa deseada felicidad.

Publicado en Miscelánea
Fuentes consultadas:
https://www.facebook.com/alexander.safaryan.9/videos/t.100008373913729/853045991421414/?type=2&theater
https://twitter.com/candy__king
https://www.facebook.com/kingofcottoncandy
https://vk.com/david_candyking