El Alzheimer, la enfermedad del olvido. Un fantasma que poco a poco se apodera de tus recuerdos, hasta que no queda nada.

El Alzheimer, la enfermedad de la furia. Esa rabia que te atormenta, cuando sientes que el mundo te lleva la contraria, cuando ves tus capacidades mermadas y, entre la niebla, comprendes enfadado, que por primera vez desde que eras consciente, no tienes control sobre tus actos.

El Alzheimer, la enfermedad de la tristeza. No sólo la tuya, sino la de tus familiares y amigos. Ese nudo de melancolía que se forma en tu garganta al contemplar, a tu amigo, a tu hermano o padre, perdido y distante. Una tristeza devastadora, infinita y eterna, cuando esa persona es, tu amor, tu compañero y tu amante.

El Alzheimer, esa maldita enfermedad que nos ha robado tanto; los besitos de la abuela, las risas de tu tío, o el cariño de tu madre. Es fácil sentir ese vacío y esa perdida, incluso si no es alguien cercano, pues todos hemos visto su sombra, a veces tarde y otras temprano.

Es por eso, por ese olvido, furia y tristeza compartida, que las palabras de amor de esta carta, aunque inciertas, te tocarán el corazón y probablemente, el alma.

Por si mañana

Por si mañana. 

Querida Julia:

Te escribo ahora, mientras duermes, por si mañana ya no fuera yo el que amanece a tu lado.
En estos viajes de ida y vuelta cada vez paso más tiempo al otro lado y en uno de ellos, ¿quién sabe?, temo que ya no habrá regreso.
Por si mañana ya no soy capaz de entender esto que me ocurre. Por si mañana ya no puedo decirte cómo admiro y valoro tu entereza, este empeño tuyo por estar a mi lado, tratando de hacerme feliz a pesar de todo, como siempre.
Por si mañana ya no fuera consciente de lo que haces. Cuando colocas papelitos en cada puerta para que no confunda la cocina con el baño; cuando consigues que acabemos riéndonos después de ponerme los zapatos sin calcetines; cuando te empeñas en mantener viva la conversación aunque yo me pierda en cada frase; cuando te acercas disimuladamente y me susurras al oído el nombre de uno de nuestros nietos; cuando respondes con ternura a estos arranques míos de ira que me asaltan, como si algo en mi interior se rebelase contra este destino que me atrapa.
Por esas y por tantas cosas. Por si mañana no recuerdo tu nombre, o el mío.
Por si mañana ya no pudiera darte las gracias. Por si mañana, Julia, no fuera capaz de decirte, aunque sea una última vez, que te quiero.
Tuyo siempre
T.A.M.R.

Realidad y ficción

enfermo alzheimer 2

Esta preciosa y conmovedora carta fue escrita por el periodista Jesús Espada, para el concurso literario de cartas de amor de Cobisa, Toledo, del que resultó absoluto ganador.

En ella, el periodista y escritor se mete en la piel de un enfermo de Alzheimer, para imaginar todas aquellas cosas que le gustaría decir a su mujer antes de la enfermedad se lo impida.

Una historia de amor en forma de carta. Una ficción conmovedora que nos toca tan profundo, que nos deja con los ojos vidriosos y sin palabras.

La misiva ha sido compartida en las redes sociales para conmemorar Día Mundial del Alzheimer, celebrado el 21 de septiembre,  con la intención de sensibilizar a la opinión pública en torno a las necesidades de estos enfermos y sus familiares.

Desde La voz del muro, no queríamos pasar la oportunidad de reproducir este texto y sumar nuestro apoyo a la causa, pues como habrán notado, las palabras que aquí figuran son sinceras y esta sombra también ha tocado nuestra casa.

Fuente: enfemenino.com

Imagen: Las imagenes que ilustran este texto pertenecen a la película sobre el Alzheimer, “Amor” del director Michael Haneke.

Publicado en Miscelánea