“Los niños que van a religión hacen excursiones sin nosotros (…) y no solo eso. Además ven películas, van a los ordenadores, al teatro, al cine, a jugar al paintball, practican piragüismo… Mientras tanto, nosotros estamos en clase haciendo deberes y dibujando”. Así es como Lucas y sus 11 compañeros, estudiantes de 1º de la ESO de Alcalá de Henares, denuncian tan injusta situación a través de una carta escrita y enviada al periódico El País y al Huffintong Post.

Lucas y sus compañeros optaron por cursar Medidas de Atención Educativa (MAE, antigua alternativa) como alternativa a religión, pero desde inicio de curso han tenido que observar atónitos lo que ellos denominan “soborno estudiantil”.

Es un soborno de la iglesia para que los niños se apunten a religión y elijan el catolicismo. Lo hacen para que se apunten y que la religión no se extinga del colegio, explica el joven mientras se pregunta con ironía: ¿Qué tiene que ver el paintball con la religión (no creo que disparen avemarías)? ¿Qué tiene que ver con el piragüismo? ¿La película 300 tiene más que ver con la Iglesia, o con un acontecimiento histórico?”

Por todo ello, Lucas y sus compañeros piden que se equilibren los contenidos lectivos de ambas asignaturas. No piden que se elimine la religión de las aulas, pero que se encarguen de impartir sus contenidos y que MAE también logre tener alguna excursión. 

Según cuenta su madre para el Huffintong Post, Lucas estaba tan enfadado por esta injusticia que para canalizar sus sentimientos le animó a escribir una carta. “En la vida hay que luchar por lo que uno siente”, declara su madre.

Lucas denuncia que no es un caso aislado, y que en otros colegios que ha estado siempre ocurre lo mismo con religión y sus contenidos. Aquí tienes su carta íntegra. 

Todos los que hemos cursado alternativas o religión en la escuela sabemos que estas dos asignaturas son auténticas marías que solo sirven para inflar la nota de los alumnos.  Es cierto que de vez en cuando algún profesor se lo toma en serio, pero en la mayoría de los casos ambas opciones carecen de contenido pedagógico. 

Personalmente creo que la religión y resto de creencias deben enseñarse en casa, y que con lo ajustado que está el horario de los estudiantes hoy en día y las bajas calificaciones que se obtienen, bien podría emplearse esa hora lectiva en reformar las materias troncales. ¿Tú qué opinas?

Publicado en Miscelánea
Fuentes consultadas:
http://www.huffingtonpost.es/2013/10/11/carta-clase-religion_n_4085572.html