Nuestro cuerpo es un máquina perfecta y, como cualquier otra, genera una serie de residuos durante su funcionamiento. Y no solo me refiero a las heces, la orina, el dióxido de carbono, los mocos o el sudor, si no que existe una gran variedad de residuos que apenas percibimos, a no ser que nos den problemas.

Siento si nos ponemos escatológicos, pero el vídeo de hoy así lo merece. No es apto para todos los públicos, os lo advertidos, e incluso a los más duros de estómago puede producirles asco. Sin embargo, es completamente normal y una particularidad médica común, aunque poco conocida.

Algunos órganos de nuestro cuerpo pueden crear lo que denominamos piedras’, calcificaciones creadas en los tejidos, que en ocasiones pueden expulsarse por sí mismas o requerir una intervención quirúrgica

Los riñones o las amígdalas son los más conocidos, pero las glándulas salivales también pueden crear lo que denominamos sialolitos. Estos sialolitos son cálculos salivales cristalizados en los conductos salivales, que pueden causar dolor e hinchazón.

Al igual que con los cálculos renales, este trastorno no es universal, sino que depende del paciente y no tiene que ver, a diferencia del sarro, con la higiene del paciente. Suelen aparecer con mayor frecuencia en las glándulas submandibulares -debajo de la lengua-, aunque pueden darse en otros sitios.

En el siguiente vídeo podrás ver cómo una de estas piedras salivales sale de forma espontánea de una de la glándula sublingual. Recuerda que, aunque curioso, no es un espectáculo para todos los gustos.

Original: Salivary stone pooped out my tongue

Fuente: medlineplus.com

Publicado en Ciencia