Cuando los niños son pequeños no consiguen dominar con exactitud sus pasos y coordinar sus movimientos, sin embargo, ésta adorable torpeza es parte de su encanto.

Y es que cuando se suben al escenario a bailar no podemos evitar quedar prendados de sus divertidos contoneos y desordenadas coreografías.

A pesar de ello hay quién compensa esa temprana falta de gracilidad con mucho estilo, como esta pequeña bailarina que durante una actuación consigue entusiasmar al público con su ímpetu y salero.

Original: Johanna channeling Aretha Franklin!

Publicado en Familia