Koko es una gorila que gracias a un equipo de científicos desarrolló la habilidad de hablar por signos, llegando a aprender más de 1000 palabras y a inventarse otras cuantas.

Lo sorprendente de esta gorila es que fue capaz de enseñar el lenguaje de signos a otro gorila, Michael, que convivía con ella y que explicó por signos cómo sus padres fueron exterminados.

Koko quería cuidar de alguien, y mientras que la leían un cuento donde aparecía un gato expresó su deseo por tenerlo. Se volvieron inseparables, hasta que el gato sufrió un accidente. No os perdáis qué ocurrió.

Aunque el video es antiguo, Koko aun sigue con vida.

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