Si recordáis la historia de Irena Sendler, la mujer que consiguió salvar la vida a 2.500 niños durante el Holocausto, os daréis cuenta de la cantidad de personas que se lo jugaron absolutamente todo para sobrevivir durante períodos tan caóticos como la II Guerra Mundial, un relato que seguramente a la nueva Miss Italia le parecerían fetén.

En esta misma línea, queríamos compartir con vosotros la historia de cómo una granjera de Ucrania de 18 años llegó a convertirse en comandante de un pelotón de artilleros, ganándose el apoyo y la admiración de todo el ejército, durante la Gran Guerra. La vida de Yevdokiya Zavaliy cambió radicalmente en el verano de 1941, con apenas 17 años, cuando los nazis bombardearon y ocuparon su pueblo, Mykolaiv (Ucrania). Todos los aldeanos corrían, presas del pánico, a esconderse. Fue cuando Zavaliy se topó con un soldado soviético que había sido herido por la metralla. Como alma que lleva el diablo, nuestra protagonista entró en una casa y rasgó unas sábanas con las que detuvo la hemorragia de aquel soldado. Este sería el primero de muchos heridos que atendería aquel fatídico día que cambiaría su vida para siempre.

Yevdokiya_Zavaliy_10

Sin pensárselo dos veces, Zavaliy se presentó voluntaria para incorporarse al destacamento militar desplazado en la zona, mintiendo sobre su edad puesto que aún no había cumplido los 18 años. Uno de los oficiales, que había visto lo bien que se había desenvuelto durante el bombardeo, la aceptó como enfermera. Antes de marcharse, su abuela le diría unas palabras que jamás olvidaría: “sangrarás cuatro veces, pero los gansos blancos te traerán de vuelta…”

Es cierto que empezó a servir como enfermera, pero Yevdokiya aprovecharía todo su tiempo libre para aprender a disparar ametralladoras y toda clase de armas. Sus méritos le llevaron a conseguir la Orden de la Estrella Roja, pero sabía que como asistente sanitaria no podría hacer mucho más. Sin embargo, un error le daría la oportunidad de luchar en el frente, ya que un oficial la confundió con un hombre, pues lucían el mismo uniforme y se había rapado el pelo por los piojos. De este modo, acabaría uniéndose a la Sexta Brigada Aerotransportada para intentar frenar al ofensiva alemana cerca de Goryachy Kluch. Esta sería la primera de muchas batallas.

Yevdokiya_Zavaliy_11

Una de sus grandes proezas fue cuando los alemanes sitiaron la ciudad de Mozdok, en la margen izquierda del río Térek. Entre los defensores de la ciudad comenzaban a escasear los alimentos y la munición, así que Yevdokiya atravesó el río por la noche, entró en el campamento alemán, robó alimentos y munición y los cargó en una lancha para regresar.

Yevdokiya_Zavaliy_4

Al año siguiente, en la región de Kuban, su compañía perdió al oficial al mando, dejando a los soviéticos completamente desangelados y sin saber cómo proceder. El sargento Zavaliy –le habían nombrado sargento sin que nadie se percatase de que era una mujer– tomó el mando y alentó a sus compañeros para lanzar un duro contraataque que rompería las filas enemigas. En este último enfrentamiento resultó herida y la tuvieron que llevar a la enfermería, temiendo que los médicos descubriesen que en realidad era una mujer, y que eso supusiese el final de su carrera militar.

Nada más lejos de la realidad, sus logros en el campo de batalla pesaron bastante más, por lo que en 1943, con menos de 20 años, fue nombrada comandante de un pelotón de artilleros. En un principio, algunos militares no entendían cómo una adolescente podía estar al frente de todo un batallón, pero en cuanto vieron cómo luchaba, no tardó en ganarse el respeto y la admiración de todos.

Yevdokiya_Zavaliy_2

La valentía y las osadas proezas de aquella adolescente también llegaron a oídos de las tropas alemanas, hasta el punto de que era conocida como Frau Schwarzer Tod -Señora Muerte Negra-. La comandante Zavaliy participó en la defensa del Cáucaso, la batalla de Crimea y, en última instancia, en la liberación de Yugoslavia, Rumania, Bulgaria, Hungría, Austria y Checoslovaquia.

En el ocaso de la guerra, y tal como había predicho su abuela antes de abandonar su pueblo natal, resultó herida de gravedad en 4 ocasiones. Sin embargo, lo que esta no sabía es que su nieta volvería después de haber recibido 40 condecoraciones y medallas por los servicios prestados.

Yevdokiya_Zavaliy_12

En el 47 abandonó el ejército y se instaló en Kiev, Ucrania, donde se casó y formó una familia. Allí pasaría gran parte de su vida como gerente en una tienda de comestibles, aunque también recorrería una gran cantidad de ciudades y bases militares compartiendo su historia con sus compatriotas. Yevdokiya Zvaliy falleció en Kiev el 5 de mayo de 2010, a los 86 años de edad.

Yevdokiya_Zavaliy_1

Fuente: englishrussia

Publicado en Insólito