En esta vida nada es eterno. Las cosas pueden durar mucho, pero tenemos que tener claro que, tarde o temprano, acabarán convirtiéndose en tan solo un recuerdo.

La madre naturaleza es la encargada de hacer que esto suceda. Es curioso, porque incluso ella, en algún momento, también desaparecerá.

Los seres humanos tenemos la manía de creer que podemos construir cosas que pueden ser rivales contra la furia de la naturaleza, pero no es así. En el momento más inesperado la cólera de los elementos se desata y cualquier intento de detenerla es inútil.

edificio ruso que se hunde al soplar el viento

El siguiente vídeo es una prueba de esto y de que algunos constructores también son un poco chapuceros. En él vemos cómo un edificio de 5 plantas se desmorona como su fuera un castillo de naipes ante una racha de viento.

Curiosamente el aire que sopla no parece ser extremadamente violento. Por suerte, el edificio estaba desalojado y nadie sufrió heridas, ya que se tenían sospechas de que esto pudiera suceder.

Fuente: ViralNova, artículo por La Voz del Muro

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