2015 acaba de empezar y este hombre ya ha puesto el listón lo bastante alto en cuanto a metidas de pata. Y es que en tan solo unos días su vídeo ya ha sido visto por más de un millón de personas (y las que quedan).

En los estadios deportivos, especialmente en los del continente americano, es cada vez más común la KissCam -o cámara de los besos-. No tiene nada que la diferencie de otras cámaras, técnicamente hablando, sino que su función es buscar parejas a las que enfocar durante los descansos para que al verse a ellos mismos en las gigantescas televisiones, se besen. Algo que muchos pueden recordar con ilusión para la posteridad, excepto la pareja del vídeo, cuyo protagonista pidió a su pareja que dejará de increparle mientras hablaba por teléfono… ante los ojos de miles de personas.

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