Cuando hace tan solo unos días publicábamos un video de Lammily, “la Barbie de proporciones reales”, alguons en los comentarios opinaban que si un niño jugaba con una muñeca de dimensiones irreales como las de las muñecas Barbie o la de las princesas Disney, no tendría por qué afectarles. Pero ejemplos como el que vemos a continuación nos demuestran claramente lo contrario, y nos ponen en situación sobre los perjuicios que los cánones de belleza pueden ocasionar en las personas.

Michele Koebke ha reducido su pequeña cintura de 64 cm a 40 cm usando un corsé diariamente durante tres años. Michele no solo utiliza esta prenda durante el día, sino que se lo coloca mientras duerme para reducir aún más su cintura. A sus 24 años de edad, esta joven de Berlín (Alemania), dice tener como objetivo bajar hasta unas medidas de 38 cm de cintura para emular a su su ídolo americana, Cathie Jung, que actualmente cuenta con el récord de la cintura más pequeña del mundo. Michele está convencida de tener la figura femenina perfecta y conseguirlo le ha supuesto un irreversible coste para su salud.

Original: Barcroft TV

Publicado en Miscelánea