OTOÑO
apenas ha pasado un mes desde que los bramidos de los ciervos sonaban poderosos entre las jaras y los brezos
bajaban a los llanos exhibiendo su potente cornamenta, haciendo frente a otros machos por el amor de las hembras
ahora, decenas de rifles apostados
preparadas las rehalas de podencos blancos hambrientos, dispuestos a escapar del hacinamiento de sus jaulas
en los próximos meses sólo las voces y silbidos, ladridos nerviosos y disparos, resonarán desde las vaguadas a los paredones cuarcíticos
los ciervos y jabalíes huirán de una lucha desigual en una carrera que terminará en las alambradas de las fincas
el cazador no se moverá en busca de la presa, sólo pagará y disparará
después hablará del instinto cazador, comerá migas y brindará ante los trofeos que yacen sobre la tierra, sólo él reirá
los animales malheridos y los perros maltratados conocen la verdad
especie: frutos alados de tipuana Tipuana tipu formando las huellas de un ciervo y cantos rodados formando las huellas de perros

Publicado en Relatos