Nos acostumbramos desde pequeños a ver ciertas cosas como normales. Expresiones y actitudes que a todos nos enseñan como algo común y que aceptamos sin extrañarnos. ‘Llorar como una niña’ o ‘ser un hombre’, ser delicada como una princesa o valiente como un príncipe, vestir de rosa es solo cosa de chicas y jugar con superhéroes cosa de chicos.

Nuestra infancia está repleta de estereotipos que continuamos sin darnos cuenta cuando crecemos. Juguetes especialmente dirigidos a niñas, como cocinas de juguete o muñecos bebés. Juegos pensados solo para chicos, como camiones, construcciones o un laboratorio en miniatura. Roles específicos para mujeres y para hombres. ¿Por qué?

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“¿Por qué las niñas solo pueden comprar cosas rosas?” es la pregunta que lanza al mundo de esta pequeña.

Riley, que así es como se llama, le pregunta a su padre: “¿Las empresas que fabrican los juguetes tratan de engañar a las niñas para que compren solo cosas rosas en lugar de los juguetes que compran los niños, no es así?”

Su padre asiente, pero le dice que ella puede comprar el juguete que quiera. Poco satisfecha, Riley continúa firme en su postura contra el sexismo en el marketing. “Pero entonces ¿por qué todas las niñas tienen que comprar princesas? A algunas niñas les gusta jugar con superhéroes y a algunos niños con princesas. Entonces, ¿por qué las niñas tienen que comprar todo rosa y los niños todo lo que no sea rosa?”

Razón no le falta. El vídeo ha tenido tan buena acogida en Internet que Riley acumula millones de visitas. El debate está abierto y la pequeña sigue descontenta con tantas desigualdades. Con pensamientos críticos como los de Riley, los roles o estereotipos lo van a tener cada vez más difícil. Aquí tienes el vídeo subtitulado para que te dejes convencer por sus argumentos 😉

Fuente: Facebook Vía Cribeo

Publicado en Familia