El siguiente experimento social sitúa a dos personas separadas por un biombo, de tal manera que unos no puedan ver a los otros, pero si escucharse. A los de un lado, y los primeros en responder, se les hacen varias preguntas: qué les gustaría hacer en el futuro y qué necesitan para ser felices. Cada uno da sus respuestas, unas más complejas que otras. Cuando terminan de contestar es el turno de los del otro lado, enfermos o familiares de enfermos de cáncer. Los primeros en ningún momento se imaginan quién se encuentra al otro lado de la mampara, y mientras estos dan su respuesta, no pueden evitar darse cuenta de lo insustanciales que han sido sus respuestas.

La campaña, promovida por Dulcineaestudios y la Asociación Española de Adolescentes y Adultos Jóvenes con Cáncer, quiere que nos sentemos a reflexionar sobre el sentido de la vida y qué es lo que realmente necesitamos para ser felices.

Publicado en Miscelánea