El respeto a los mayores es algo que debemos inculcar a las nuevas generaciones desde muy pequeños. Gracias ellos somos lo que somos.

Pero hay algunos jóvenes que esto no lo tienen muy claro. Y es que todos pasamos una época en la que creemos que lo sabemos todo. La adolescencia es así de osada en algunos casos.

La historia que vamos a contaros a continuación sucedió en un bar cualquiera de una ciudad indeterminada. Un joven estudiante de economía se encontraba en un bar repasando sus exámenes mientras que escuchaba música y conversaba con su teléfono. Cuando miró a su alrededor, vio a un anciano sentado en la barra que le estaba observando.

Otro joven se acercó al anciano y empezó a enumerarle los motivos que hacían imposible que los mayores entendiesen la forma de ser de su generación.

Vosotros crecisteis en un mundo completamente diferente, casi primitivo. Mi generación ha crecido con la TV, los aviones a reacción, los viajes espaciales, internet, la energía atómica…

Su tono de voz era lo suficientemente alto como para que todo el mundo pudiese escucharlo. Mientras hacía una pausa para tomar un sorbo de cerveza, el anciano le contestó:

¿Sabes hijo? tienes razón. Nosotros no teníamos nada de eso, por lo que las inventamos. Ahora piensa ¿qué es lo que estás haciendo tú para la próxima generación?

Todo el bar estalló en aplausos y el joven agachó la cabeza y se fue. Una lección de humildad impartida por el mejor profesor posible.

Fuente: Fishki, artículo por La Voz del Muro

Publicado en Miscelánea