Cierto día al ir a recoger a mi hija a casa de su mamá,para llevarla a mi casa, ya que cada fin de semana se quedaba conmigo,(soy porciado),tuvimos que tomar el metrobus que no es otra cosa que un camión de pasajeros que tiene una unión tipo resorte para hacerlo más amplio y largo . Al pagar con la respectiva tarjeta y esperar a abordar, mi hija , en ese entonces de 6 años,noto como subían y bajan mucha gente,unos con prisa,otros distraídos,unos mas preocupados,unos felices,unos más enojados;en fin, una gran variedad de rostros desfilaron ante nosotros antes de poder subir a nuestro autobús.

Ya arriba logrando encontrar dos asientos desocupados,mi hija,hasta entonces callada, me miró y con mirada interrogativa me pregunto:

¿Pá,porque sube gente al bus,baja gente,y al final solo quedamos poquitos…?

Fue que en ese momento que reflexione y ocupe la oportunidad para darle una experiencia de vida a mi hija…

“Hija,el autobús es como la vida, todos lo abordamos para llegar a un destino , ya sea a casa, al trabajo o simplemente viajar; ¿vez la cara de la gente ?, muchos van por la vida enojados, alegres, tristes, meditabundo e incluso algunos van durmiendo, la vida es igual viajamos a un destino pero depende mucho la actitud que tengas para afrontar la vida y seguir con tu camino hasta el final.

Mientras vivas conocerás muchísima gente que subiera al autobús de tu vida y tomará un lugar,algunos cerca de ti otros muy distantes; y así como subieron, mucha gente se irá,

y solo te quedará verlos partir, porque tu tienes que seguir y llegar a tu destino.

Solo unos pocos quedarán al final, acompañandote ,y tal vez en ese autobús ,tu encuentres a alguien que vaya al mismo lugar y serás feliz.

La vida es un autobús, tu puedes ser un simple pasajero, y hasta dormirte un rato… pero siempre desea ser el chofer para llegar hasta donde tu quieras y mas lejos…”

JOSE GERARDO DOMINGUEZ SANCHEZ

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