Una parafilia es un desvío de índole sexual.

Se trata de una conducta de carácter íntima, donde el placer se obtiene mediante una actividad diferente a la relación sexual en sí misma.

Las parafilias son consideradas inofensivas, aunque hay excepciones.

Comencemos.

10. Hibristofilia

Es un tipo de parafilia en la que el sujeto siente atracción por mantener relaciones sexuales con personas peligrosas, ya sean asesinos, ladrones, violadores, aunque no tiene por qué llegar a ser un crimen de esta índole.

Las personas que se excitan sexualmente o logran el orgasmo mediante este patrón de comportamiento sexual. Esta fuerte afinidad por los actos más o menos atroces de estas personas, les lleva a admirarlas, a escribirles y a unirse sentimentalmente con ellas, a veces, para toda la vida.

 

9. Salirofilia

Se trata de una parafilia o fetichismo sexual, en el que aquellos que la padecen únicamente obtienen placer al ensuciar o denigrar a su pareja o amante pero sin que sufra daño físico.

Este tipo de parafilia engloba una serie de conductas o prácticas sexuales muy variadas, algunas bastante conocidas como el bukkake (donde un grupo de hombres se turna para eyacular encima de una mujer), la urofilia (en la que el placer se encuentra a través de la orina), y otras menos conocidas como la salofilia (en la que se obtiene placer a través de los desechos corporales salinos como la saliva, el sudor o el propio semen), la emetofilia (en la que se encuentra placer a través del vómito) ,o la misofilia (fetichismo sexual caracterizado por obtener placer sexual al interactuar con la suciedad).

 

8. Formicofilia

Aunque suele relacionarse con la zoofilia, la formicofilia es una parafilia diferente, en la que la particularidad reside en obtener placer sexual mediante el contacto directo con animales pequeños, en zonas erógenas del cuerpo como el pene, el clítoris, el pecho o el ano pero no se establece contacto sexual como sí sucede en la zoofilia.

Los animales más comunes en esta práctica son las hormigas, aunque también puede darse con caracoles, ranas, abejas o gusanos. Todas aquellas personas que sufren esta parafilia sienten una gran excitación cuando estos insectos o pequeños animales caminan, muerden o pican por las zonas en las que son, o con cualquier desplazamiento por el cuerpo que genere algún tipo de estimulación sexual.

Las zonas del planeta en las que existe más inclinación hacia la formicofilia son aquellas en vías de desarrollo, puesto que los insectos tienen un acceso más directo a los hogares y por tanto también al contacto con las personas que viven allí.

 

7. Somnofilia

Se caracteriza porque la excitación sexual y el orgasmo se obtienen al interactuar sexualmente con una persona que se encuentra durmiendo.

Las personas que la padecen sienten la necesidad de mantener relaciones sexuales con una persona que se encuentre en estado somnoliento o totalmente inconsciente, por lo que, en casos extremos, es posible que lleguen a utilizar alguna clase de droga o fármaco para inducir el sueño y lograr su deseo.

 

6. Clismafilia

La práctica de esta extravagante parafilia va acompañada con formas fetichistas mediante el uso o empleo de perillas, cánulas u otros utensilios de estimulación sexual anal. Se trata de una práctica que entraña cierto peligro, ya que la introducción a presión de un líquido en una zona tan sensible del organismo como es el recto, puede traer consecuencias nada positivas para el que lo recibe.

Las personas que padecen clismafilia, no obtienen el placer sexual a través del mantenimiento de una relación sexual común.

En casos extremos, los clismafílicos suelen fingir ante los médicos para recibir estos enemas o incluso llegar a autolesionarse con idéntico objetivo.

 

5. Autonepiofilia

La autonepiofilia o infantilismo parafílico, es una parafilia que se caracteriza porque el individuo que la padece tiene la necesidad de vestirse (y actuar) ,con ropa de bebé e incluso llevar pañales, con la intención de ser tratado como tal, como un niño pequeño, lo que se conoce como “bebé adulto”. Por lo general, suelen ser varones heterosexuales, suelen sentir placer, llevando pañales.

En ningún caso las personas que sufren esta parafilia sienten inclinación sexual hacia los niños, solo disfrutan vistiéndose y comportándose como uno, un buen lugar para cumplir sus fantasías, ya sea obteniendo cariño maternal o castigo y desprecio. La persona que cuida al bebé adulto le puede cambiar el pañal, darle el biberón, ponerle crema o polvos en la zona genital, para continuar con caricias y masturbación hasta la consecución del orgasmo.

 

4. Acrotomofilia

Se trata de una de las parafilias más extrañas que existen. Los acromotofílicos únicamente encuentran placer sexual al observar o tocar personas, con miembros amputados sin importar de qué parte del cuerpo se trate.

Este fetiche se considera peligroso para las personas discapacitadas que son objeto de deseo sexual, ya que se consideran miembros de la sociedad potencialmente vulnerables, a las personas que buscan cumplir esta particular parafilia.

Existen comunidades online de “devotos” o seguidores de esta parafilia, donde producen e intercambian imágenes, en las que se retocan fotografías para simular que sus protagonistas tienen miembros amputados.

 

3. Mecanofilia

Aunque existen algunas más excéntricas que otras, hay tendencias sexuales para todos los gustos y colores. La mecanofilia es un tipo de parafilia en la que se siente una gran atracción sexual hacia las máquinas, sobre todo hacia los coches o vehículos de cuatro ruedas.

La diferencia reside en que lo que les atrae no es mantener relaciones sexuales en el vehículo, dentro o fuera de él, sino que lo que les excita es la sexualización de la máquina, los encuentros sexuales con personas son dramáticamente descartados.

Todos aquellos que sufren de mecanofilia se sienten tremendamente atraídos (incluso llegan a tener sentimientos de amor) por cualquier dispositivo de origen mecánico, ya sean grandes, como un avión o un helicóptero, medianos como una bicicleta o un robot, o pequeños, como una batidora o una tostadora.

 

2. Agalmatofilia

Continuando con nuestro repaso por las parafilias más curiosas o extravagantes, hoy hablamos de la agalmatofilia, una parafilia caracterizada por una atracción sexual irrefrenable hacia todo tipo de estatuas, bustos, maniquíes, muñecos u objetos inanimados similares.

Entre las apetencias sexuales de los agalmatofílicos, puede encontrarse el simple hecho de tener una fantasía en, la que se mantienen relaciones sexuales con una estatua u otro objeto de deseo; mantener un contacto sexual directo con el objeto inanimado u observar esculturas en posiciones sugerentes o desnudas.

A pesar de lo que pueda parecer, esta parafilia es bastante popular a nivel mundial, sobre todo en los países del norte de Europa.

 

1. Hierofilia

Se trata de una parafilia un tanto particular ya que es considerada una de las más extravagantes que existen.

Los que sufren de hierofilia solo consiguen placer sexual a través de objetos sagrados o religiosos.

A las personas hemofílicas, les suele apasionar también llevar consigo (o que su pareja lleve) cruces, Biblias u otros objetos similares durante la práctica del acto sexual, pero también es posible que el placer sexual se obtenga por otros símbolos religiosos como un templo, una persona diciendo una oración, los confesionarios, o personas que vivan el culto intensamente como monjas o sacerdotes.

El hecho de excitarse sexualmente con motivos religiosos lleva a estas personas a intentar mantener relaciones sexuales en lugares sagrados y, sobre todo, durante celebraciones religiosas como una misa o una comunión. Sus fantasías sexuales también les conducen a disfrazarse de sacerdotes o monjas para lograr una mayor excitación. 

 ¡MUCHO CUIDADO A QUIEN ELIGAS PARA PAREJA SEXUAL!

Publicado en Miscelánea