Durante los primeros meses de vida, los bebés ven borroso, en blanco y negro y a menos de 30 centímetros de distancia. Su visión aún no está desarrollada, pero con el transcurso de las semanas se volverá clara hasta poder reconocer el rostro de sus padres.

Sin embargo, nuestro protagonista de hoy, Leopold Wilbur Reppond, nació con albinismo oculocutáneo, una afección que daña la vista y que lo ha mantenido cegado en sus primeros meses de vida.

Hasta ahora, el pequeño recocía a sus padres a través del sentido del tacto y el olfato, pero todo ha cambiado este fin de semana cuando Leopold ha recibido sus primeras gafas con las que por fin ha visto el mundo por primera vez.

La felicidad de ver por primera vez

bebe gafas

Sus padres notaron que el bebé no seguía sus movimientos y se guiaba de oído para orientar su cabeza. Sus ojos tampoco fabricaban lágrima suficiente y se resecaban con facilidad.

Preocupados, consultaron con un oftalmólogo infantil que diagnosticó la enfermedad y determinó la necesidad de unas gafas especialmente adaptadas para bebés.

Hace unos días, los papás de Leo han recibido las gafas y por fin se las han colocado a su bebé. Tras el desconcierto inicial, el pequeño toma consciencia de lo que ocurre y no puede sino sonreír ante el rostro de su madre. No te pierdas este entrañable momento.

Original: Baby smiles in delight at seeing his mother for the first time in his life after receiving glasses

Publicado en Familia