Justo antes de comenzar el instituto, Amy Beth Gardner quiso transmitir a su hija de 11 años una valiosa lección sobre el daño que pueden causar las palabras en los demás. Lo que no sabíamos es que con su mensaje terminaría inspirando a millones de personas. No te lo pierdas.

pasta dientes

Mi hija empieza mañana la educación secundaria. Hemos decorado su casillero, comprado uniformes nuevos, e incluso la sorprendimos con una mochila nueva. Pero esta noche antes de acostarnos hicimos algo mucho más importante que todo eso. Le di un tubo de pasta de dientes y le pedí que lo vaciara sobre un plato. Cuando terminó, le pedí de forma pausada que volviera a meter toda la pasta de dientes dentro del tubo.

Empezó diciendo cosas como “no puedo” y “no va a quedar como estaba antes” mientras yo permanecía en silencio esperando a que terminara. Luego le dije esto:

“Recordarás este plato de pasta de dientes el resto de tu vida. Tus palabras tienen el poder de dar vida o muerte. Como ya vas a ir a secundaria, estás a punto de comprobar cuánto pueden pesar tus palabras. Vas a tener la oportunidad de usar tus palabras para herir, humillar, calumniar y molestar a otros. También tendrás la oportunidad de usar tus palabras para ayudar, inspirar, animar y amar a los demás. Ocasionalmente harás la elección equivocada; se me ocurren tres veces en esta semana que he usado mis propias palabras descuidadamente y he causado daño. Como esta pasta de dientes, una vez que las palabras salen de tu boca no puedes traerlas de vuelta. Usa tus palabras con cuidado, Breoona. Cuando otros abusen de sus palabras, cuida las tuyas. Toma la decisión de que cada mañana tratarás de sacar palabras de vida de tu boca. Decide esta noche que vas a ser alguien positivo en la secundaria, a ser conocida por tu amabilidad y compasión. Usa tu vida para dar vida a un mundo que la necesita desesperadamente. Nunca te arrepentirás de haber elegido ser amable”. 

Fuente: Facebook / Amy Beth Gardner

Publicado en Familia