Aun no entiendo por qué nos gastamos dinero en juguetes para niños cuando se acaban entreteniendo con el objeto con menos valor de toda la casa. Una pinza, unas llaves, unas gafas, el agujero del parquet, etc. pueden mantener a los más pequeños sumidos en la más absoluta concentración. No existe una característica especial que defina qué objeto le va a gustar a un niño, porque sus reacciones son completamente arbitrarias: puedes pensar que se entretendrán con el juguete que le acabas de regalar, pero nos sorprenden pasándoselo en grande con el papel de regalo.

El protagonista del vídeo es un bebé en su primer cumpleaños, y por su reacción podemos afirmar sin lugar a dudas que ha recibido el mejor regalo que le han hecho en la vida. Y ¿cuál es? una tarjeta de felicitación de cumpleaños musical. ¡Es abrirla y disfrutar!

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