Si eres de los desafortunados que han sufrido alguna vez una infidelidad, sabrás lo que se siente. Millones de sentimientos encontrados, como el dolor y la rabia, pueden lanzarnos a hacer cualquier locura de la que, seguramente, terminemos arrepintiéndonos más tarde.

Así de crueles son el desamor y las rupturas sentimentales, por lo que hay que tener mucho temple para manejar correctamente una situación de este tipo y mucho más cuando hay una infidelidad de por medio.

La mujer que protagoniza esta historia, por ejemplo, lo hizo de la forma que menos cabía esperar. Cuando descubrió que su marido le había sido infiel con otra mujer, decidió aventurarse a escribir una carta a la amante. A pesar de que sus palabras llevan circulando por internet bastante tiempo, no podemos certificar si esta historia es del todo veraz. Aún así, la brillantez de la respuesta merece este post. Esto fue lo que escribió:

carta_1

“Gracias Jennifer,

Por haberle dejado a mi marido la marca de tus mordiscos en el pecho, ayer por la noche. De verdad, ¡muchas gracias! No te puedes hacer una idea de la pesadilla de la que nos has librado a mis hijos y a mí. Para recompensarte por tus esfuerzos, te ofrezco quedarte con mi esposo. Si aceptas tu premio, por favor, ten en cuenta estas reglas:

1. Vas a tener que ayudarle económicamente. Te digo esto porque tenemos dos hijos juntos (pero eso ya lo sabías), lo que implica que él tendrá que destinar una cuantía importante de su sueldo para que a sus hijos no les falte de nada. También debes tener en cuenta que durante los últimos 11 años he sido ama de casa, por lo que tendrá que pagarme un poco a mí también. Así que olvídate de su dinero porque es mío.

2. Vas a tener que comprarle un poco de ropa. Mira, después de salir de nuestra ducha (que ahora es mía), completamente mojado y desnudo, vi tus ‘mordiscos amorosos’. Acto seguido, apareció en mi casa una especie de agujero negro que se tragó toda su ropa, por lo que llegará a tus brazos prácticamente desnudo. Lo bueno es que podrás vestirle como a ti más te guste. Cómprale una correa o, ¿por qué no?, un precioso vestido.

3. Vas a tener que soltarle dos fines de semana al mes. Ese será el tiempo que pasará con sus hijos. En una de estas ocasiones admitirá -no solo a nosotros, sino a más gente- que tú no eres más que una “estúpida borracha”. Por tanto, tienes terminantemente prohibido estar con mis hijos, ya que lo que más me preocupa en todo momento es su seguridad.

4. No vais a tener una vida sexual buena. Sí, ya sé que ayer tuvisteis sexo, pero desde que se lesionó la espalda hace cuatro años, su pene no ha funcionado como debería. Que desilusión por ti, ya que antes de la lesión teníamos EL MEJOR SEXO DEL MUNDO y lo hacíamos a todas horas. ¡Ah!, casi se me olvida, no se puede arreglar, ya que es una lesión de los nervios del corazón con la que tendrás que lidiar a partir de ahora.

5. NO se admiten devoluciones. Yo NO lo quiero. Cuando te puso las manos encima se metió en grandes problemas, ya que siempre he sido una buena esposa para él y teníamos una bonita historia. No te sorprendas si no estás a mi altura, porque no lo estás. Pero tranquila, eso es algo que él se encargará de recordarte para hacerte sentir mal.

6. Él te verá como la culpable de esta situación. Me dijo, con lágrimas en los ojos, que cuando le hiciste los mordiscos te habías reído y le habías dicho: “espero que tu esposa vea esto”. No sé si lo dijiste o no, pero realmente no me importa. De todos modos, tu deseo se ha hecho realidad. Ahora él está enojado contigo por ese comentario. Cuando me lo contó, le di una bofetada y me pidió disculpas. Sí, ya sé que uno no debe hacer uso de la violencia, pero si te soy sincera, nunca había pegado a nadie antes. Aún así, no me siento triste o avergonzada por lo que hice; de hecho, si pudiera volver atrás le daría mucho más abajo.

7. Esto realmente no es una regla, sino más bien una advertencia amistosa. Haré todo lo posible para mantenerle ocupado con un montón de pequeñas cosas sin importancia, solo para irritarte. Mi nueva afición será haceros mucho daño, tanto como mis hijos están sufriendo en este momento. Ten en cuenta que él aceptará todo esto con una sonrisa durante meses. Yo estuve con él 12 años, así que yo le conozco mejor. Sí, me siento muy bien haciendo todo esto y siendo tan franca, por si acaso te lo preguntabas.

Así que, muchas gracias Jennifer, la “estúpida borracha” que le dejó el pecho mordisqueado a mi marido ayer por la noche. Gracias por mostrarme que 12 años y dos hijos no significan nada para ti. Te aplaudo por el hombre que te acabas de ganar.

¡Tan solo llévatelo!”

¿Qué os ha parecido la respuesta? Si estáis de acuerdo, no dudéis en compartirla.

Vía: craigslist, traducción y adaptación elaborada por La Voz del Muro.

Publicado en Salud