Los teléfonos móviles (o celulares, si nos lees desde América Latina) se han convertido en la primera herramienta del hombre del siglo XXI y para bien o para mal, es un icono del desarrollo y de la sociedad en la que vivimos. Pero no por ello todas las personas tienen que tener uno, y los más mayores suelen ser más reticentes a dar el salto tecnológico cuando durante toda su vida han tenido suficiente con el teléfono fijo.

Los familiares más jóvenes, por tranquilidad y para que estén siempre localizados, nos empeñamos en que tengan uno, y esto da lugar a todo tipo de situaciones divertidas como llamadas equivocadas, mensajes de texto donde el corrector les hacen decir cosas completamente distintas, etc.

La protagonista de este video, una fiel detractora de este tipo de tecnología, no tendrá este problema con el teléfono que acaban de regalarle…

Original: Jordan Graham

Publicado en Miscelánea