El miedo es un poderoso catalizador del odio. Por ello, y tras los terribles atentados terroristas acaecidos en las últimas décadas, los crímenes racistas y por motivos religiosos han aumentado en todo el mundo.

De poco sirven las buenas acciones -como la del hombre sirio que reparte comida a las personas sin hogar en Berlin o los mensajes de paz- si seguimos empeñados en negar la evidencia: todas las religiones tienen sus puntos oscuros, incluida la que tú practicas.

El primer tratado de médicina de la historia fue realizado en Mesopotamia en torno al año 4.000 a. C. Afortunadamente, nadie opera hoy bajo estas antiguas prescripciones médicas, ya que, en nuestro aprendizaje sobre el mundo y la vida, las hemos ido corrigiendo, ampliando y adaptando. Seguramente dentro de 4.000 años más, nuestros procedimientos también habrán sido renovados. Parece lógico, ¿verdad?

Las religiones también deben evolucionar y adaptarse, difundiendo un mensaje positivo de amor y fraternidad. Ninguna religión debe estar por encima de la integridad de las personas y tampoco debemos juzgar un libro por su cubierta.

Generalizar es siempre equivocarse, y para demostrarlo, los chicos de Dit Is Normaal han realizado un curioso experimento en el que demuestran los prejuicios que, como occidentales, tenemos hacia el islam. Un impactante documento que ya posee más de 7 millones de visualizaciones. No te lo pierdas.

Original: The Holy Quran Experiment

Publicado en Miscelánea