La muerte es una parte fundamental de la vida. Todas las civilizaciones han tratado la muerte de diversas formas. Unas han optado por normalizarla en sus vidas y aceptarla, mientras que otras la han temido y mantenido como un tabú.

Los habitantes de la región de Toraja, Indonesia, tratan este tema de una manera bastante sorprendente.

De hecho, hace unos meses os hablamos de su famoso Festival de Ma’nene. Cada 3 años, los habitantes de esta zona desentierran a sus muertos para cambiarles las ropas, acicalarlos, darles una vuelta por el pueblo y volver a dejarlos en su sitio. Pero esta no es la única tradición extraña relacionada con la muerte que practican.

Los árboles tumba de los niños

Cuando un bebé al que aún no le han salido los dientes muere en Toraja, se entierra dentro de un árbol cercano al pueblo. Se practica un hueco lo suficientemente grande y se coloca dentro al niño en posición fetal envuelto en tela. Acto seguido, se sella el agujero con troncos de bambú.

No es raro que en un mismo árbol haya varios niños enterrados. También es costumbre dejar ofrendas en los nichos. Los cadáveres pasan, de este modo, a ser absorbidos por el propio árbol. Para ellos esto es un enorme honor y es una forma de convertir la muerte en vida.

Este rito tiene un gran significado simbólico. Los niños enterrados de este modo, solo pueden ser aquellos que aún no tienen dientes, debido a que la dentición es considerada un punto de inflexión en el desarrollo del bebé. Es cuando pasa de bebé a niño.

Los funerales en Tana Toraja congregan a todo el pueblo / micasaesredonda

Los funerales en Tana Toraja congregan a todo el pueblo / micasaesredonda

La cultura de Toraja tiene muy normalizada la muerte. Sus funerales pueden durar varios días, cuestan auténticas fortunas y pueden pasar incluso años desde que muere una persona hasta que la entierran. Tienen una manera muy curiosa de afrontar la vida y la muerte.

Fuente: Viralnova, Micasaesredonda, Gizmodo, artículo por La Voz del Muro

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