Malas noticias para los amantes de los gatos, pues varios estudios médicos sugieren que poseer un gato durante la infancia aumenta el riesgo de padecer una enfermedad mental grave en la edad adulta.

No se sabe aún si el dato es casual o existe una causa médica subyacente, pero las investigaciones realizadas apuntan a que el culpable podría ser el parásito conocido como Toxoplasma Gondii.

El Toxoplasma gondii es una especie de protozoo parasitario causante de la toxoplasmosis, una enfermedad leve que puede complicarse hasta resultar fatal en gatos y fetos humanos. Seguramente habréis oído hablar de ella si habéis tenido hijos, pues los ginecólogos suelen advertirlo a las mujeres embarazadas.

Aunque los gatos son su huésped primario, otros animales homeotermos, como los humanos, también pueden hospedarlo. Los síntomas experimentados son similares a la gripe. Sufrir la enfermedad sin estar embarazada no generaba demasiada preocupación. Hasta ahora.

Los científicos se han percatado de que la T. Gondii es capaz de alterar los procesos cerebrales

Por instinto natural, los ratones utilizan su sentido del olfato para evitar las zonas marcadas por orina de gato y evitar así un posible encuentro que acabe con su muerte

Sin embargo, los ratones infectados por el parasito T. Gondii se sienten profundamente atraídos por el orín, lo que conduce a un encuentro fatal con su depredador natural

Ser comido por un gato es malo para el ratón, pero bueno para el parásito. Esto se debe a que solo puede completar su ciclo reproductivo en un organismo felino

De igual forma que el protozoo cambia la química cerebral y el comportamiento del ratón, los estudios creen que también lo hace con los humanos infectados, que pueden desarrollar esquizofrenia u otras enfermedades mentales graves

marinas / Shutterstock

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Tal vez por eso muchas personas con enfermedades mentales graves se rodean de felinos para, sin saberlo, facilitar el ciclo y propagación de este parásito

Los expertos advierten que la única manera de evitar la toxoplasmosis es la prevención y la higiene de nuestra casa, mascota y persona. No hay que ser alarmista, solo cuidadosos

Limpiar a diario la arena de nuestro gato y nunca darle carne cruda. Asearlo frecuentemente y lavar nuestras manos después de tocarlo

Siempre es más complicado que los niños cumplan con las medidas de higiene de forma adecuada, y por eso el estudio sugiere que son ellos quienes normalmente sufren el contagio de la T. Gondii.

Tanto si tienes niños como si no, cuida al máximo la higiene de tu casa y tu mascota y transmite esta información a otros propietarios.

Fuentes: wikipedia, fundacion-affinity.org, schres-journal.com, Boredomtherapy.com

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