Es fácil quedar maravillado por la extraordinaria belleza de la madre naturaleza, olvidando así su faceta más mortal y despiadada: la fuerza de los fenómenos meteorológicos, las erupciones volcánicas o venenos creados por ella.

Sin ir más lejos, existe un fenómeno tan mortal, como curioso y desconocido. Son los llamados lagos asesinos:

El 21 de agosto de 1986, al noroeste de Camerún, una enorme nube de dióxido de carbono surgió del interior de las aguas del Lago Nyos desplazando súbitamente todo el oxígeno de la zona. En consecuencia, 1.746 habitantes y 3.000 animales murieron asfixiados

El germen de aquel desastre se gestó 400 años antes, cuando una erupción hidrovolcánica tuvo lugar en el lago, quedando atrapada una bolsa de dióxido de carbono bajo la tierra y el agua

El biólogo George Kling explica que el fenómeno es parecido a la apertura de un refresco de cola cargado de carbono después de ser agitado. En este caso, el dióxido aumentaba año tras año, en un delicado equilibrio entre el peso del agua y los sedimentos. Cualquier evento fortuito, como un terremoto o una fuerte lluvia, podía provocar que el lago perdiera su “tapa”

Y así fue. Tras una semana de intensas lluvias se produjo un corrimiento de tierra en la zona que liberó el gas

El Lago Nios es solo uno de los tres lagos asesinos conocidos en el mundo. Uno de ellos, el lago Monoun, está situado también en Camerún, pero es significativamente más pequeño. Aún así, su explosión de gas fue suficiente como para matar a 37 personas

El otro lago está situado en España, en el lago de la Corta Guadiana, en Puebla de Guzmán (Huelva). Es el primero detectado en Europa y aún no ha hecho explosión. Los expertos coinciden en que debe acumular cerca de 80.000 metros cúbicos de dióxido de carbono en sus profundidades. Las autoridades administrativas ya estudian medidas de seguridad para evacuar el gas

En cuanto al Lago Nyos, se cree que una nueva explosión tendrá lugar en el futuro, pero las autoridades son incapaces de determinar cuándo. Mientras tanto, la población -mayoritariamente agricultora- ha regresado a la zona animada por la fertilidad de la tierra

La preocupación ahora es el mal estado de la presa situada en el lado alto del lago, y que en caso de rotura provocaría una riada masiva que arrasaría todo a su paso, matando a unas 5.000 personas y llegando hasta Nigeria.

Fuente: Wikipedia, doredomtherapy.com y actualidad.rt.com

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