Pero ¿cómo es posible un artículo así para hombres sin sacrificar… bueno, sin que sean incómodos?

La idea les surge a Lucas Shipley y Tom Hunt, dos diseñadores británicos que tras ir a una fiesta con Leggins se dieron cuenta que algo iba mal y que no todo se ajustaba como debería.

“Tenemos la visión de un mundo donde los hombres pueden usar lo que quieran en lugar de lo que deben, para lograr esto, nos esforzaremos en diseñar y producir prendas que liberan al hombre moderno de la moda masculina convencional.” Hay que reconocer que su visión es bonita. El resultado a gusto del consumidor:

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