La maternidad es agotadora, pero quienes no hemos pasado por ella solemos minimizar todo lo que conlleva. No es por falta de respeto, sino por simple desconocimiento.

Sin esa experiencia vital es difícil comprender el agotamiento que se siente al focalizar tu atención en el cuidado de esa personita, las labores domesticas, levantarse cada madrugada para darle la/las tomas…

No hay más que revisar las imágenes de Skorobogatova para darse cuenta de que la baja maternal no son unas vacaciones, sino el trabajo más duro de toda tu vida.

Un día en la piel de una supermamá

Todo comenzó cuando en una reunión con amigos me lamenté de lo agotada que estaba. “Bueno, no haces nada, solo estás cuidando del bebé” – fue la respuesta que obtuve de uno de ellos.

¿Nada? Es cierto que no me tengo que levantar temprano para ir a la oficina, ni correr de un lado para otro por Moscú apretada en el metro como una lata de sardinas, pero ¿nada?

Así pues, con el palo selfie en mano, decidí mostrar a mis amigos cómo es un día de “nada”.

Me levanto relativamente temprano. Algunas veces a las 9 y otras a las 5 de la madrugada.

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Yo no marco la hora del despertador, me levanto cuando siento que alguien demanda mi atención.

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Entonces alimento a Vasilisa con la mejor y más natural comida que existe en Moscú.

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Nunca más estoy sola a lo largo de mi jornada. Le gusta estar conmigo y nada puede detenerla.

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A veces cae rendida y me deja un rato para mantener a raya algunos asuntos…

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… pero por regla general debo terminar siempre a prisa y con compañía.

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Me aseguro de que sigamos una dieta adecuada en la familia, sana y equilibrada, por lo que le dedico un tiempo considerable.

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Vasilisa no ha leído muchos libros sobre la materia, asi que trato de convencerla a golpe de cuchara. Por ahora, si llamo su atención, parece de acuerdo conmigo.

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También estamos juntas cuando preparo la comida, a la vez que la vigilo y entretengo.

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Después del desayuno, Vasilisa me ayuda a cuidar del pequeño jardín de nuestro balcón. Aquí parece que la he pillado usando el tendedero como hilo dental con sus tres dientes.

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Nos encanta cambiar pañales repletos de olores y colores llamativos.

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Hoy nos toca revisión y esperamos jugando en la sala de espera.

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Caminar hasta el parque siempre me reporta consejos útiles y trucos de otras madres con más experiencia.

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De vuelta a casa fuimos a un pequeño salón de belleza ubicado en un sótano para una rápida puesta a punto. Vasilisa me sorprende porque aquí nunca se aburre.

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Directas al supermercado, cargamos pañales, toallitas y cremas…  ¿Cómo podíamos vivir sin esto antes?

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Crece rápido y necesita ropa, pero ella prefiere masticar las etiquetas de sus marcas favoritas.

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En casa trato de ayudar a mi hija mayor con sus ideas de moda.

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Solemos cenar juntos, pero cada cual degusta la sopa en su propia mesa.

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Vasilisa es muy ordenada comiendo, así que hay que limpiarla después, cosa que no le gusta demasiado.

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Las tareas del hogar continúan, siempre con la inestimable compañía de mi joven ayudante.

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Me ayuda a cargar y descargar la lavadora, y supervisa cómo cuelgo la ropa y las camisas de papá.

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Incluso cuando plancho, intento seguir sus consejos.

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Si termino las tareas a su debido tiempo, procuro revisar el correo y leer un poco. Pero por lo general Vasilisa prefiere sus juguetes.

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A la hora del baño, Vasilisa se preocupa por mi higiene y la cortina permanece abierta para que pueda comprobar si uso suficiente jabón.

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Ella prefiere los baños de burbujas.

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Vasilisa me quiere mucho y es aficionada a jugar a conmigo, aunque ya pasen las 12 de la noche y esté un poco cansada.

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Este es mi “nada”, un día tras otro. Solo me doy cuenta de que ha llegado el fin de semana cuando mi marido aparece por la puerta, y puedo dormir de un tirón una noche. Algo que pronto se acaba.

Así es un día cualquiera en la vida de esta madre narrado con mucha ironía. Un documento que nos permite comprobar lo duro que es mantener la atención constante mientras continúa con los quehaceres diarios. Admirable. Solo queda decir: gracias a todas las madres por vuestro esfuerzo.

Fuente: boredpanda.com Traducción y adaptación Lavazodemuro.net

Publicado en Familia