Hay momentos que deseamos con ilusión, haciendo que cada día que pasa la recompensa sea aun mucho más especial. Si a esto le sumamos que el que espera es un niño, el ansia y la ilusión se multiplican por mil.

Los padres de Cooper son militares. Tras haber estado de servicio durante 9 largos meses en Afganistán, el protocolo decía que había que hacer un acto de bienvenida previo al reencuentro con sus familias. Este acto no era en privado, sino que era presenciado por estas familias deseosas de abrazar a sus seres queridos. Cuando Cooper vio a su madre entre la multitud no pudo esperar a que el evento terminara, ni tampoco su madre, para darse la bienvenida con fundiéndose en ese esperado abrazo.

Original: Usa Today

Publicado en Miscelánea