Ahora que se acercan las vacaciones es posible que hagamos algún viaje y dejemos descuidadas un poco nuestras plantas. Algunos tendréis un vecino amable al que dejarle las llaves de vuestro hogar para que os riegue las macetas mientras disfrutas de unas semanas en la playa o en la montaña (esto ya es a elección personal… 🙂

botella regadio 2

Otros podréis encomendarle esta misión a un amigo o familiar. Los más preparados y aficionados a esto de la jardinería seguro que hasta tenéis un sistema de riego por goteo automatizado. Para el resto de lo mortales que tan solo queremos tener un par de geranios o de lilas y que no se nos sequen mientras estamos fuera de casa, este truco os va a venir muy bien. Es sencillo, es barato y es útil.

Para empezar necesitaras 2 cosas:

-Una botella de cristal (una de cerveza o de algún refresco puede servir)

-Una pala pequeña

Paso 1

Riega la planta abundantemente para que la tierra esté lo suficientemente mojada. Es importante para que funcione.

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Usa un pala pequeña para hacer un hoyo en la tierra mojada, ten cuidado de no dañar las raizes. El agujero debe ser lo suficientemente profundo y estrecho para que el cuello de la botella entre perfectamente y se quede en equilibrio.

Paso 2

Llena la botella de agua

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Si quieres añadir algún tipo de fertilizante al agua este es el moemento

Paso 3

Pon la botella sobre el agujero. Este movimiento tendrás que hacerlo de forma rápida ya que tendrás que voltear la botella. Al presionarla contra la tierra veras que deja de perder agua.

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Aprisiona el cuello de la botella con más tierra para que se mantenga en equilibrio cuando la sueltes.

Paso 4

Cuando vuelvas de tu viaje o la botella se haya vaciado retírala y repite los pasos del 1 al 3.

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Con este truco hasta a los más despistados nos durarán las plantas mucho tiempo, siempre y cuando nos acordemos de rellenar la botella de vez en cuando.

Fuente: Ecoinventos, Thezenofmaking

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