Hay ocasiones en que metemos la pata, pero si además somos famosos y lo hacemos frente a 10.000 personas el ridículo es aun mayor.

El famoso famoso cantante Kanye West se encontraba dando un concierto en Sidney cuando terminó una de sus canciones. Antes de comenzar la siguiente hizo una pausa, pidiendo a todos los asistentes que se levantaran, diciendo “creedme, se me dan bien estas cosas y voy a descubrir si alguien no está de pié“. Y tal como prometió, localizó una persona entre el público que se encontraba sentadas. Al ver que no se levantaba comenzó a perder la paciencia “nunca he esperado tanto para tener que empezar una canción“, haciendo que le pública ardiera en abucheos contra el anónimo.

Unos minutos más tarde se desvela el motivo por el que no se levanta, era un joven discapacitado sentado en una silla de ruedas.

Original: P Galbraith

Publicado en Miscelánea