Según ciertos estudios dermatológicos, el uso de champús u otros productos capilares, eliminan el sebo natural del propio cuero cabelludo obligándolo a producir más grasa para protegerse y generándonos un ciclo de dependencia con estos productos para conseguir mantener nuestro pelo limpio.

El movimiento “no poo” nació en Estados Unidos en los años 30 hasta consolidarse en los años 70-80. Sus seguidores son personas preocupadas por el uso de aditivos y conservantes químicos perjudiciales para el cuero cabelludo y el medio ambiente, como son el sodium lauryl sulfate y sodium laureth sulfate.

“No poo” (sin caca), es un juego de palabras derivado de “no shampoo” (sin champú), que describe un método para el lavado del cabello más natural, utilizando sólo agua, bicarbonato y vinagre de sidra de manzana para acondicionar.

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Durante los primeros días del método “no poo”, tu cabello puede engrasarse y parecer un poco sucio, pero es porque comienza a desintoxicarse de los productos quimicos que han estado afectando a su ciclo natural. Después de unos cuantos lavados su ph se regulará y tu pelo se verá más saludable y vivo.

¿Como se hace?

Lavarse el pelo al estilo “no poo” es muy fácil, sólo debes poner 2 cucharadas de bicarbonato de sodio en un frasco de vidrio de 500 ml. Llenar el frasco con agua y agitar para disolver el bicarbonato, después viértelo por la cabeza, frota el pelo con normalidad y enjuaga. Acto seguido, pon 2 cucharadas de vinagre de sidra de manzana en el mismo frasco y agrega agua. Agita, vierte encima de la cabeza, masajea unos 5 o 10 segundos y enjuaga casi de inmediato.

(Estas cantidades son para el pelo largo. Si el tuyo es corto, usa 1 cucharada de bicarbonato de sodio y vinagre en 1 taza de agua. Si tu cabello no parece lo suficientemente limpio una vez que se seca, use un poco más la próxima vez de bicarbonato).

El experimento.

© Margaret Badore

Las editoras de treehugger.com, Katherine Martinko y Margaret Badore, decidieron realizar un experimento y utilizar el método “no poo” para contar de primera mano a sus lectoras las bondades e inconvenientes de este remedio natural.

En teoría el experimento duraría sólo un mes, pero Katherine quedó tan satisfecha con los resultados que ha continuado usándolo hasta la fecha.

© Katherine Martinko: Pelo al comienzo del experimento.

© Katherine Martinko: Pelo al comienzo del experimento.

“Han pasado seis meses desde que dejé de usar champú. Nunca imaginé que todavía seguiría haciendo esto, pero aquí estoy, fiel al método “no poo” y sin intenciones de volver.”

© Katherine Martinko

© Katherine Martinko

“Hay muchas cosas que me gustan de este método, mi cabello esta cada día más saludable y manejable. Conforme voy evitando el champú, de vuelve menos graso y puedo espaciar más tiempo los lavados, por lo general 4-5 días. Esta más suave, más brillante, y menos rizado que antes. Tengo menos días malos para el cabello, y puedo conseguir los rizos naturales que me gustan con un poco de aceite de coco, frotándolo en el pelo húmedo”.

© Katherine Martinko

© Katherine Martinko

“El obstáculo más grande para mí fue psicológico y conseguir quitarme el olor fugaz de ensalada en la ducha cuando me lavé el pelo por primera vez con vinagre. No se preocupen – se va de inmediato y no hay olor residual”.

© Katherine Martinko

© Katherine Martinko

Los dermatólogos.

A pesar de las bondades del método “no poo”, muchas usuarios no han conseguido los resultados descritos y han regresado a sus champús tradicionales. Los especialistas indican que no hay evidencias científicas de que la secreción de grasa pueda regularse a través del uso del champú, ya que la glándula sebácea se encuentra a 3mm bajo la piel del cuero cabelludo.

Según los dermatólogos el método no sólo no es una alternativa más sana que el champú, “sino que el bicarbonato y el vinagre tienen un pH muy alto y bajo, respectivamente. Esta diferencia de pHs puede producir dermatitis irritativa, que cuando es muy intensa, incluso puede favorecer la caída del cabello”.

El Champú ideal.

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Del mismo modo que no hay un cabello igual para todo el mundo, no hay un champú universal. Lo ideal es escoger un champú de pH neutro, acorde con nuestro tipo de pelo y evitar aquellos que contengan productos como el alcohol o conservantes como el kathon.

Fuente: Ecoinventos, chartreuth

Publicado en Salud