Los arcos son uno de los elementos constructivos más fuertes de cuantos se conocen. Utilizados desde la antigüedad, no se empezó a estudiar su magnifica capacidad de resistencia hasta bien entrado el siglo XIX.

Con distintas formas, funciones y tamaños, los arcos han servido para levantar puentes, pórticos, ventanas, túneles, etc, en casi todas las culturas del mundo.

Dicho elemento arquitectónico tuvo su origen en la antigua Mesopotamia, pero alcanzó su esplendor, y casi podríamos decir perfección, en el Imperio Romano. El arco romano no necesitaba de ningún mortero para sostener y resistir su peso y el de las estructuras que construyesen encima suya.

Si algo funciona ¿para qué vamos a cambiarlo? Pues esto mismo es lo que pensó la empresa de materiales de construcción Lock-Block Ltd.

construcción de un refugio en tiempo record

Especializada en bloques de hormigón para muros de contención, esta empresa creada en 1984 y con sede en Vancouver es capaz de crear arcos y bóbedas inspiradas en la arquitectura romana, sin necesidad de cemento y a toda velocidad.

¿Qué cómo es posible eso? Bien, han patentado un sistema que se asemeja bastante al de las piezas de los juegos de construcción tipo lego. Apilando los bloques con ayuda de una grúa y un camión son capaces de construir una estructura de 3 metros de alto, resistente a tornados, terremotos y hecatombes climáticas de todo tipo, en unas pocas horas.

Es capaz de aguantar este peso, y sin cemento de unión entre los bloques

Es capaz de aguantar este peso, y sin cemento de unión entre los bloques

Si quieres ver en acción, aunque un poco resumido, como los trabajadores de Lock-Block llevan a cabo esta gesta, solo tienes que darle play al vídeo. Verás su alta eficiencia en tiempo récord.

Fuente: Lock Block Ltd., artículo por La voz del muro

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