1780.- EL LLANO ES JURISDICCIÓN DE LA PROVINCIA DE CARACAS. OBISPO MARIANO MARTÍ.

Y este pueblo de indios es de la Jurisdicción de Marchena. En este año de 1780 el nombre es, Misión de la Santísima Trinidad de Marchena, jurisdicción de la Provincia de Caracas. Así lo escribe el Obispo Mariano Martí, MISSIÓN DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD DE MARCHENA, en su obra, DOCUMENTOS relativos a su visita Pastoral de la Diócesis de Caracas (1771-1784). (2)

Esta larga, ardua, pesada y dificultosa tarea que le imponían al clérigo las rutinas de ser el Obispo de Caracas, de visitar por y en sus labores de pastor espiritual a toda su Diócesis, la realizó el Patriarca en la Misión de la Trinidad el 13 de marzo de 1780. Venía de la MISSIÓN DE NUESTRA SEÑORA DE LOS ANGELES, adonde había llegado desde Cabruta, el margen llanero del río Orinoco.

Para llegar a la Misión de la Santísima Trinidad de Marchena aún no pasa por la Villa de Todos los Santos de Calabozo, que bien parecía estar en un pasaje como obligado de este horizonte desierto de esta tierra llana levantada una decena de brazadas sobre otro horizonte no menos llano, la Mesa. El cometido eclesiástico parece marcar el patrón de actuación de la más encumbrada autoridad religiosa de esta Provincia.

Las Misiones de indios habían nacido un año antes que el pueblo de españoles, año que marcaba la espera de la vuelta del ciclo del primer aguacero, las misiones marcaron distancia de doce meses de aquel día pintado por Castillo Lara así: “Venía la noche y nacían las estrellas. Venía el alba y todo era sol. Pero todos se preparaban para una mañana. Alba y noche. Estrella y sol. El polvo era igual en las pisadas, como era igual el cansancio de los cuerpos derrumbados. Todo pasaba y repasaba, hasta que llegó el momento, uno marcado por Dios, el 1º de febrero de 1724. Entonces fue la Villa de Todos los Santos de Calabozo.” (1)

De la Misión de Arriba dice el Obispo Martí en la obra que se cita, Documentos relativos a su visita Pastoral de la Diócesis de Caracas 1771-1784, que, “La partida más antigua de esta iglesia es la de bautismo, en treze de abril de 1723.”, y de la Misión de Abajo, afirma: “La primera partida de bautismo, del día 14 de abril de 1723, siendo misionero de acá el padre fray Salvador de Cádiz.”.

El Obispo Martí dedica generosos espacios en la ya de por sí voluminosa Obra a la incontinencia en el consumo de aguardiente, al mal comportamiento sexual de la feligresía en la totalidad de los estratos sociales, autoridades militares, civiles y religiosas. Ocupa la Obra gran espacio en letras como las que siguen: “Para evitar la borrachera de los guarapos, se ha mandado pasar mi providencia de visita al señor Governador, como también otra providencia sobre los juegos prohibidos, bayles y otros asumptos del fuero secular, para que dicho señor Governador provea sobre ellas.”. En la realidad el actuar vicioso ocupaba grandes espacios de la provincia de Venezuela toda, como ocupa anchos folios en la Obra en cuestión. En la Misión de la Santísima Trinidad de Marchena Martí, habla de manera bastante despejada del asunto de los beodos, así: “El vicio predominante acá, assí en los indios como en los demás que no lo son y son reputados por mestizos, sambos, negros, mulatos, etc., es el de la embriaguez con guarapo, que se haze de papelón, y con aguardiente de caña, que se resaca del caldo de la caña dulce. Esta embriaguez proviene de haver acá una pulpería en este mismo pueblo, a una esquina de esta plaza, que es de don Joseph Gavaldón, que ha acabado de ser Teniente de Governador de Calaboso, que la subarrendó al sugeto que en Caracas sacó en pública subhasta el guarapo de este partido. Es menester tomar providencia para quitar estas pulperías de guarapo de los pueblos de indios, y en ínterim, he prevenido a este padre Sanojo y le he dicho que advierta esto mismo al Doctrinero de la Misión de Arriba o de Nuestra Señora de los Angeles, que se ha de encargar de esta missión de la Santíssima Trinidad, que predique y clame contra este vicio de la embriaguez”. (Obispo Mariano MARTÍ, Documentos relativos a su visita Pastoral de la Diócesis de Caracas 1771-1784, Caracas, Academia Nacional de la Historia, 1988, tomo II (Libro Personal), p. 154).

Este Joseph Gavaldón es el ciudadano español al que la Historia de Venezuela le considera en un Expediente como José Gabaldón, de Málaga, España, nacido el 16 de marzo de 1743. Originalmente había arribado a la Nueva España. En su estada en el actual México logró ser destinado a la renta del tabaco; por una riña escandalosa, que incluyó muertes, fue condenado al destierro, fue enviado a cumplir condena a la Habana. Se fugó de La Habana y huye en un peregrinaje que incluye de nuevo a México, Santo Domingo y Caracas, en la Audiencia de Santo Domingo es indultado. Por la mediación de un tío se le confirió el cargo de Justicia Mayor de Calabozo. El Expediente nos dice que: “…cometió tales excesos, tropelías y cavilaciones que suscitó su remoción”. (La élite caraqueña y los antecedentes de la emancipación: la denuncia gubernativa de la… / Manuel Hernández G. / Anuario de Estudios Bolivarianos / Año XVII, número 18, 2011 / pp. 137).

De José Gabaldón, y de las actividades, posiblemente precursoras, del consumo en Caracas de la bebida alcohólica producida en la Misión de la Santísima Trinidad, leemos a Francisco Depons, que en 1808 dice: “El guarapo es una bebida embriagante que resulta de la fermentación del agua de papelón. Está muy generalizada en Tierra Firme. Los indios y los negros la prefieren al mejor de los vinos. Los que la venden necesitan un permiso del arrendador, por el cual tienen que pagar. Junto con el impuesto a las riñas de gallos estos sirven para sostener el hospital de San Lázaro de Caracas”. (DEPONS, Francisco: Viaje a la parte Oriental de Tierra Firme en la América Meridional, Caracas, Bancos Central de Venezuela, 1960, tomo II, p. 189. La cita pertenece a Miguel Felipe Dorta, de La alimentación en el período finisecular del Antiguo Régimen en la provincia de Venezuela. 4).

(Valga este paréntesis. Para recordarnos que la Historia del aguardiente en estos Llanos está por escribirse, donde la historia de Joseph, el primer Gabaldón llegado a Venezuela según los estudiosos de la Genealogía, Teniente Justicia de Calabozo y exportador del guarapo de la Misión de Abajo, sea un Capítulo).

Vamos a lo nuestro, al Sitio donde se ubicaba la Misión de la Trinidad de Marchena en marzo del año de 1780 cuando nos visitó el Padre Mariano Martí, lugar que se borró de la Historia. Hoy no recordamos que la Misión de Abajo algún día de tiempos que debemos recordar se llamó “de Marchena”. En 1750 la Misión fue mudada al llamado Sitio de Marchena, este Sitio se perdió de la historia, pero también se perdió de la memoria el sitio que originalmente ocupó, cercano a la Villa de Todos los Santos de Calabozo, como se ha dicho.

Para atacar a esta remediable enfermedad social, -el olvido-, nos administramos de nuevo a Martí y su Documentos relativos a su visita Pastoral de la Diócesis de Caracas 1771-1784, que de la ubicación de la MISSIÓN DE LA SANTÍSSIMA TRINIDAD DE MARCHENA, dice: “El sitio de este pueblo llaman Marchena de una quebrada de agua corriente que passa a distancia de una quadra de las casa de este pueblo, y la quebrada se llama Marchena, y por esto este pueblo se llama la Missión de la Santíssima Trinidad de de Marchena. Me dize el referido padre Sanojo que las tierras inmediatas a este pueblo producen quanto se siembra de maíz, yuca, ñames, plátanos, algodón, batatas, etc. El sitio de este pueblo es llano, hermoso, con comodidad del agua buena para beber de dicha quebrada Marchena. El río Guárico me dize el padre Sanojo, corre a distancia de menos de un quarto de legua de este pueblo. / Me dize este padre Sanojo que ni un solo blanco hay entre los feligreses, que a más de los indios, forman este Curato o Doctrina y son apegados y acá los llaman vezinos de esta missión.”.

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