Cuando un bebé llega al mundo de forma prematura tiene que enfrentarse a numerosos riesgos que ponen en peligro su salud, reduciendo sus posibilidades de sobrevivir. Por ello, suele ser motivo de una fuerte preocupación para los padres, a pesar de que los nacimientos prematuros son algo bastante común y controlado por los médicos.

Sin embargo, el bebé de Lyndsey y Benjamin fue un caso bastante más extremo. Suele considerarse que un parto es prematuro cuando tiene lugar antes de las 37 semanas de embarazo, pero Ward Miles nació 4 meses antes de lo esperado.

Ward pesó tan solo medio kilo y tuvo que pasar sus primeros 107 días de vida en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del hospital. Fueron momentos muy duros para sus jóvenes padres, pero en el fondo sabían que su pequeño lo conseguiría.

Como fotógrafo de profesión, Benjamin quiso documentar el primer año de vida de su hijo. Su transformación en el transcurso de 365 días es una notable fuente de inspiración y de esperanza para todos aquellos futuros padres que estén pasando por una situación parecida con su bebé.

A continuación, os dejamos con la recopilación de las emotivas imágenes capturadas por el padre de Ward, de quien estamos seguros que si ha logrado ganar esta lucha, el día de mañana conseguirá todo aquello que se proponga.

Original: Benjamin Scot Miller

Publicado en Familia