Zou Hongyan recibió una terrible noticia en 1988, cuando tenía 29 años y acababa de dar a luz a su hijo Ding Ding. Los médicos le informaron de que, debido a las complicaciones del parto, su hijo había nacido con parálisis cerebral, algo que le haría tener una vida muy difícil. 

“La parálisis cerebral refiere a un grupo de condiciones que afectan el control del movimiento y la postura. Debido a los daños a las áreas del cerebro que controlan el movimiento, un niño afectado no puede mover sus músculos normalmente. Aunque los síntomas varían de leves a severos, la condición no empeora cuando el niño crece. Con tratamiento, la mayoría de los niños pueden mejorar significativamente sus capacidades.

Muchos niños con parálisis cerebral tienen otros problemas que requieren tratamiento. Estos incluyen el retraso mental, problemas de aprendizaje, convulsiones, y problemas de visión, audición y del habla.” 

– American Pregnancy Association 

Después de darle esta dura noticia, los médicos le aconsejaron que no se ocupase de él, que lo abandonase, ya que sería inútil esperar una mejora en alguien que había nacido con este grado tan alto de discapacidad. Por si esto no había sido un golpe duro para Zou, su marido y padre del niño estaba de acuerdo con los doctores y estaba dispuesto a renunciar a su hijo. 

Zou, en cambio, no se rindió y decidió sacar adelante al niño. Decidió separarse de su marido y seguir sola con su hijo, aunque no supiese si sus esfuerzos iban a acabar sirviendo para algo. 

Comenzó a trabajar en varios sitios a la vez para conseguir dinero y así pagar la terapia y la rehabilitación de niño. También comenzó a estudiar maneras de estimularle con puzzles y juegos y que así pudiera trabajar su inteligencia.

Zou, según contó a South China Morning Post, no quería que Ding se avergonzase de su problema, y como tenía unas capacidades inferiores a las de muchos niños en muchas áreas, fue estricta con él y trabajó duro para que se pusiera al día con aquello que le costaba más.

Desde entonces, han pasado veintinueve años, y los grandes esfuerzos de Zou han dado sus frutos. En 2011, Ding Ding se graduó en Ciencias Ambientales e Ingeniería en la Universidad de Pekín, y recientemente ha sido admitido en Harvard para estudiar allí Derecho.

 

Ding Ding, como es de esperar, le ha dedicado sus éxitos a su madre, de la misma manera que dice que si ha conseguido llegar a donde ha llegado, es gracias a ella. Ahora él vive en Estados Unidos, país en el que está estudiando, mientras que su  madre se ha quedado en Jingzhou, la ciudad china en la que ambos vivían. 

Deben echarse mucho de menos, aunque seguro que la estancia de Ding en Estados Unidos va viento en popa y que Zou está muy orgullosa de él, tanto como él de ella, pues la llama “mentora espiritual“. 

Publicado en Miscelánea
Fuentes consultadas:
http://www.europapress.es/desconecta/curiosity/noticia-no-rindio-cuando-supo-hijo-nacio-paralisis-cerebral-ahora-va-ir-harvard-20170518124834.html
http://www.pulzo.com/mundo/nino-con-paralisis-cerebral-ahora-estudia-harvard/PP270221
http://www.boredpanda.es/madre-china-hijo-discapacitado-harvard/
http://americanpregnancy.org/es/birth-defects/cerebral-palsy/