En nuestro mundo desarrollado hemos luchado porque las personas discapacitadas se equipararan en la medida de lo posible con las que no lo están, ofreciendo educación especial en los casos que la requerían, así como adaptando nuestro entorno para evitar aquellas barreras que dificultan el día a día de los que no tienen la misma suerte que la mayoría. Es por ello que a día de hoy no pensaríamos en que un niño que naciera sordo tendría problemas para comunicarse, pero como hemos dicho al principio del artículo, nos referimos al “mundo desarrollado”.

Patrick Otema es un joven africano de un remoto lugar de Uganda que es sordo de nacimiento. A diferencia de lo que hubiera pasado en cualquier otra parte del mundo, Patrick nunca ha tenido una conversación con nadie, hasta que un día un profesor de lengua de signos apareció en su vida…

Original: Channel 4

Publicado en Miscelánea