Cuando tenemos que enfrentarnos a un reto y las posibilidades de fallar parecen estar rozando el 90%, toca echar mano del consejo de siempre, de lo que en muchas ocasiones nos falta: Confianza en nosotros mismos. 

La mayoría de las veces que intentan aconsejarnos ante una situación complicada y nos sueltan un simple “Confía en ti mismo”, respondemos que ojalá fuese tan fácil como es decirlo. Lo verdaderamente importante es que en muchas ocasiones ni siquiera sabemos lo que es la confianza. 

La confianza en uno mismo se basa en creerse capaz de afrontar las situaciones de la vida, en darse valor a sí mismo y en verse fuerte ante los problemas. Esto también se conoce bajo el nombre de autoestima y es algo que debe trabajarse continuamente a lo largo de la vida para que no decaiga. 

Gracias a tener una buena autoestima, las personas se ven poderosas y capaces de actuar con valentía ante cualquier problema que se le ponga por delante. La confianza hace que todos los pensamientos y sueños se transformen en acciones y trabajo para conseguirlos. 

¿Y de dónde sale la confianza? La confianza se obtiene por muchísimos factores, más de los que podríamos imaginar. 

  • Los genes: Nacemos con cierta capacidad para confiar en nosotros mismos y tener seguridad, sí. Nuestros genes influyen en la manera en la que se equilibrarán los neuroquímicos de nuestro cerebro. 
  • El entorno: La manera en la que eres tratado por tu familia, amigos y conocidos desde que naces y la presión social de tu entorno afectan a tus niveles de confianza.
  • Tus decisiones: Esta es la única parte de tu autoestima sobre la que tú puedes actuar, la única verdaderamente controlable por ti mismo. Todas las decisiones que tomas, los riesgos que corres, y cómo piensas y reaccionas ante retos y situaciones inesperadas, modifican tu confianza. 

Es imposible agudizar los tres factores al máximo y no tener ningún tipo de miedo o inseguridad, pero las elecciones que haces juegan un papel importantísimo en el desarrollo de la confianza en uno mismo. 

Por ello, la confianza es cultivable, y siguiendo estos consejos tan sencillos, podrás ver cómo va floreciendo poco a poco. 

1. IMAGÍNATE A TI MISMO TENIENDO ÉXITO 

Este es un consejo que te ayudará a ganar confianza de forma inmediata a la hora de enfrentarte a un gran desafío. Procura escuchar música con un ritmo profundo y animado, recordarte a ti mismo en situaciones pasadas en las que hayas tenido éxito, y visualizarte repitiendo o cumpliendo esa hazaña que debes hacer. Si te ves fuerte, te ayudarás a serlo. 

Uno de los trucos que llevan a cabo muchas personas a la hora de enfrentar una situación complicada, es adquirir una postura de poder -erguida y con la cabeza bien alta- y darse ánimos a sí mismas en voz alta. Una charla de ánimo con uno mismo viene bien en más ocasiones de las que creemos. 

2. EMPIEZA A CREER EN TU MARGEN DE MEJORA 

Si el reto que te has propuesto o la meta que tienes que conseguir son a largo plazo, busca una manera de pensar en tus habilidades y talentos. El talento y las cosas que somos capaces de hacer no vienen predeterminadas ni se mantienen fijas a lo largo de nuestra vida, ¡Ni siquiera lo hace nuestra masa muscular si no la trabajamos!

Igual que un músculo, las capacidades de cada persona pueden desarrollarse. Creer en que eres capaz de mejorar, hace que acabes haciéndolo, y que te tomes mejor los pequeños fracasos que te van cayendo a lo largo de la vida. 

Un paso que tienes que llevar a cabo para tener más confianza, es abandonar la idea de que tus actitudes y tus capacidades son algo fijo e inmejorable. Cada reto que se te pone delante en la vida es una oportunidad para crecer y aprender, ¿Ha aprendido acaso alguien de los propios aciertos o sin salir de la zona de confort? 

La capacidad de mejora de las habilidades es algo apoyado por la neurociencia, ya que las conexiones cerebrales crecen y se fortalecen con práctica y estudio. Además, está demostrado que las personas que tienen una mente abierta a mejorar tienen más éxito y afrontan mejor los desafíos. 

3. EQUIVÓCATE Y APRENDE A EQUIVOCARTE

Enfréntate al fracaso y a la idea de que vas a fallar en algún momento de tu vida, y probablemente sea más de una vez. A todos nos ocurre y en muchas ocasiones la tasa de fracaso puede parecer que supera a la de éxitos, pero no te hundas. La autora de la saga Harry Potter, J. K. Rowling, se encontraba en una de las situaciones más complicadas de su vida cuando comenzó a crear una serie de libros que acabó haciéndola millonaria. Rowling no llegó y besó el santo, sino que fue rechazada por doce editoriales antes de que una se decidiese a aceptar sus borradores. Todos, absolutamente todos los grandes inventores, deportistas, científicos, y escritores, le han dado un beso al fracaso en algún momento de sus vidas. En cambio, es el hecho de no haber abandonado en sus intentos lo que hizo que hoy en día se les reconozcan grandes obras. 

Varios estudios muestran que quienes fallan con regularidad y siguen intentándolo de todas maneras están mejor preparados para enfrentarse de forma constructiva a los retos y contratiempos.  Estas personas aprenden a intentar tener éxito usando distintas estrategias, piden consejo a otras personas y son perseverantes. 

En conclusión, puedes comenzar hoy mismo a plantearte un reto. Algo de lo que nunca hayas sido capaz. Después de imaginártelo, hazte a la idea de que no será algo fácil, acepta que te equivocarás al igual que lo hace todo el mundo, y date mucho apoyo a ti mismo. No olvides darte una charla motivadora después de cada fallo, y conseguirás todo lo que te propongas. Sea cual sea el resultado, habrás estado luchando por algo y habrás ganado en autoestima y confianza

Publicado en Miscelánea
Fuentes consultadas:
https://www.youtube.com/watch?v=l_NYrWqUR40
http://ed.ted.com/lessons/3-tips-to-boost-your-confidence-ted-ed#review
http://www.webconsultas.com/mente-y-emociones/emociones-y-autoayuda/factores-de-desarrollo-de-la-autoestima
https://es.wikipedia.org/wiki/Autoestima
http://www.monografias.com/trabajos16/autoestima/autoestima.shtml