Creemos que somos los principales promotores de la educación de nuestros hijos, pero lo cierto es que los niños no focalizan su atención únicamente en nuestros estímulos, sino en la totalidad el mundo que les rodea.

Los niños vienen evolutivamente preparados para interpretar no solo las amenazas que pueden poner en peligro su vida, sino los estados emocionales de las personas que hay alrededor. Esta habilidad les permite empatizar con las personas de su alrededor y ajustar su conducta a las circunstancias. Así pues, ¿cómo afecta al niño y su desarrollo los climas emocionales negativos?

En el siguiente experimento social podrás observar como nuestras expresiones faciales y tonos de voz afectan a su comportamiento, y la importancia de los climas positivos para fomentar un desarrollo pleno de sus capacidades.

No te pierdas este interesante vídeo y aprende a valorar lo crucial de los ambientes óptimo para la educación en la infancia.

Original: I-LABS UW

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