Frosty es una pequeña cabra que nació con una infección que le debilitó el tren trasero, hasta el punto de que si no hubiera recibido la original ayuda de su dueña, no habría podido desplazarse nunca.

Unas ruedas situadas en la patas de atrás le sirvieron para ir desarrollando la fuerza necesaria para caminar y saltar con sus hermanas y amigas como otra cabra completamente normal. Lamentablemente, la infección avanzó meses después y la pequeña Frosty falleció, pero en su vida nos dejó una gran lección para todas las personas. Y es que las mejores lecciones siempre nos las dan quienes menos esperamos.

Original: MostViewd05

Publicado en Miscelánea