nueva forma de timar duplicando la tarjeta de credito

Parecen 2 personas normales y corrientes

Las mentes criminales se pasan todo el día discurriendo nuevas formas de delinquir. Apropiarse de lo ajeno es algo que, tristemente, lleva siendo habitual entre las personas desde que el mundo es mundo, y no parece que vaya a dejar de serlo.

La sociedad evoluciona rápidamente, y las medidas de seguridad para evitar robos y fraudes lo hacen con ella. Pero los cacos no se quedan atrás y, cuando nos queremos dar cuenta, ya se han sacado de la manga una nueva forma de sustraernos el dinero sin que nos damos cuenta.

Uno de los robos que se practica de una forma bastante habitual es el del duplicado de tarjetas de crédito. Se recomienda siempre no perder de vista nuestra tarjeta a la hora de realizar un pago. De esta forma supuestamente, minimizamos el riesgo de que copien nuestra tarjeta y se dediquen a dejarnos en la más absoluta ruina.

Hace unos años saltaron las alarmas porque a los ladrones les había dado por colocar unos aparatos en las entradas de tarjetas de los cajeros automáticos. Estando ya alertados no era difícil detectar uno de estos instrumentos y evitar el posible fraude.

Ahora hemos descubierto que esta forma de duplicar tarjetas a evolucionado hasta hacerla casi indetectable. ¿Cómo lo hacen? En un descuido del dependiente, los timadores instalan un artilugio encima del lector de tarjetas de la tienda que se encargará de registrar todos los datos de nuestra tarjeta.

Parecen 2 clientes normales, pero son 2 ladrones profesionales

En realidad son dos ladrones profesionales y acaban de dar el cambiazo al lector de tarjetas

Su aspecto es igual que el del susodicho lector por lo que, si no nos fijamos bien, podemos ser víctimas de este engaño.

A continuación, os dejamos un vídeo para que veáis la rapidez, facilidad y perfección con la que una pareja de mangantes instalan este aparato en una tienda cualquiera. Comparte esta información para que llegue al mayor número de gente posible y así evitemos que se salgan con la suya.

Fuente: Harry Williby, Artículo por La voz del muro

Publicado en Miscelánea