Basta poner las noticias en televisión o leer un periódico para darse cuenta de la crueldad del hombre; un ser capaz de no mostrar compasión en algunos casos ni por sus semejantes ni por otros animales.

Es curioso que a la cualidad de ser clemente, sensible y bondadoso se la llame humanidad, cuando está visto que como especie, muchas veces carecemos de ella.

Las sorprendentes imágenes sobre la amistad entre un lobo y un oso, la adopción de unos cerditos por parte de una tigresa y otros tantos ejemplos nos hacen pensar a veces quién es realmente el animal.

Los primates, por ejemplo, son capaces de comunicarse por gestos y entender qué ocurre a su alrededor. A cambio, el hombre experimenta con ellos o, sin son afortunados, los encierra de por vida en un zoológico.

Pero incluso condenados a cadena perpetua, estos animales continúan soprendiéndonos con su gran sensibilidad, tal y como muestra este momento.


orangutan beso

Esta preciosa hembra de orangutan, que se encuentra prisionera en el zoológico de Colchester, sorprendió al mundo cuando al observar a una mujer embarazada junto al cristal, se aproximó hasta ella para besar su vientre.

Rajang, que así se llama la orangután tiene 47 años de edad, y ha sido madre en otras ocasiones, por lo que es consciente del tesoro que alberga la madre en su interior. Tras los besos, la orangután acaricia a través del cristal la barriga de 37 semanas de gestación que tiene ante sí.

La pareja declaró quedar conmovida por el comportamiento de este bello animal, el cual no es exclusivo de Rajang, pues es fácil encontrar este emotivo comportamiento entre los primates, no sólo con los embarazos, sino con la madres y los bebés.

En cambio, nosotros les separamos de su progenie para, bien exhibirla en otros zoológicos, o aún peor, introducirla en el sórdido y decadente mundo de los animales de televisión.

Sinceramente, es hora de que el hombre aprenda lecciones de humanidad de otros animales, y cierre los zoológicos para siempre.

Vía: dailymail.comyoutube

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