La orientación sexual describe el deseo y las preferencias de una persona respecto a la forma en que expresa su sexualidad. Según la fundación México Vivo, «es la forma en que se organiza específicamente el erotismo y vínculo emocional de una persona en relación al género de la pareja involucrada en la actividad sexual».

No obstante, la importancia de la orientación sexual de una persona es inversamente proporcional a sus repercusiones en su vida social. Este rasgo fundamental en la vida de cualquier individuo no es visible, mucho menos puede conocerse a través del comportamiento o ideología de la persona en cuestión.

A pesar de que en la sociedad contemporánea la búsqueda constante de la regla es premiada, reproducida como deseable y única, mientras sus excepciones son castigadas y consideradas desviaciones propias de individuos inferiores. La orientación sexual debería ser una cuestión trascendental que delinea la identidad de cada persona; no una declaración ideológica o inherente a cualquier credo. Esta directriz formada por el contexto social, experiencias, decisiones, preferencias personales y un sinfín de componentes complejos, debe ser respetada sin importar las preferencias de los demás.

Si alguna vez te has preguntado seriamente cuál es tu orientación sexual o has analizado con preocupación porqué “no eres como el resto”, relájate y descubre si te identificas con alguna del siguiente listado:

Heterosexualidad

Es la atracción sexual hacia personas del sexo opuesto. A pesar de que se trata de la orientación más conocida y practicada alrededor del mundo, es sólo una de las distintas formas de ejercer la sexualidad. Hablando del sexo, no hay espacio para pensar en orientaciones ‘normales’ o ‘anormales’, sino diversas.

Homosexualidad

Se trata de un patrón descrito como la atracción romántica y sexual hacia los individuos del mismo sexo. Los homosexuales han sido históricamente discriminados, perseguidos y castigados por la intolerancia y el machismo en un sinfín de sociedades. No obstante, su lucha por respeto y reconocimiento hoy está más viva que nunca.

Asexualidad

Una orientación definida por la falta de atracción hacia la actividad sexual humana. Algunos especialistas en el tema afirman que la asexualidad es la carencia de toda orientación sexual, mientras otros aseguran que se trata de una posición ideológica. Lo cierto es que se considera de un fenómeno de reciente estudio y una postura que como todas las demás, exige ser respetada.

Bisexualidad

Orientación caracterizada por el desarrollo erótico y romántico con predilección tanto a personas de su mismo sexo, como a individuos del opuesto. No es necesario que exista una preferencia idéntica por hombres o mujeres, la atracción puede variar en intensidad y frecuencia.

Pansexualidad

Consideradas todas aquellas personas que sienten atracción y desarrollan su plano erótico y emocional hacia otros individuos, sin importar su género. Algunas clasificaciones la consideran como una ramificación de la bisexualidad, pero en sentido estricto, ambas se diferencian por que la pansexualidad omite las clasificaciones de género (masculino-femenino).

Antrosexualidad

Son todos los individuos que ejercen su sexualidad de diversas formas, sin sentir total identificación con alguna de las orientaciones definidas.

Demisexualidad

Esta orientación describe a las personas que únicamente se sienten atraídas sexualmente hacia los individuos con quien han generado un vínculo emocional significativo, mientras que el resto no les atraen en lo más mínimo.

Autosexualidad

Es la atracción sexual de un individuo únicamente hacia él mismo, combinado con la falta de atracción hacia otras personas. Se distancia del narcisismo y otras condiciones psicológicas porque define únicamente una orientación, independiente del entorno social y pensamiento individual.

Polisexualidad

Los polisexuales se identifican como aquellos cuya expresión y ejercicio sexual está atraído no por el género, sino por la orientación de los individuos que les parecen atractivos.

Lithsexualidad

Esta orientación se caracteriza porque las personas conocidas como tal, sienten atracción hacia una otra persona, sin importar su género u orientación; sin embargo, no sienten la necesidad de recibir correspondencia de tal individuo. Se trata de una orientación que define la pasividad en el ejercicio sexual. 

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