En época victoriana muchas cosas eran combustible para estallar en escándalos y condenar a cualquier persona que se atreviera a ir en contra de las normas establecidas por la moral de la época, sin que importase que fueras un escritor de renombre como Oscar Wilde.

Wilde, nacido en Dublín el 1854, fue un escritor y dramaturgo irlandés. Su nombre completo era Oscar Fingal O’Flahertie Wills Wilde. Era el segundo hijo de William Wills Wilde, un médico de reconocido prestigio, y de la escritora Joana Edge.

Estudió en el Trinity College de Dublín y, posteriormente, en el Magdalen College de Oxford, donde permaneció entre el 1874 y el 1878 y en el qual recibió el Premio Newdigate de poesia con su obra Ravenna.

Una vez se hubo instalado en Londres comenzó a llevar una vida social muy activa y rápidamente destacó como un hombre de ingenio. Además, era conocido en los barrios bajos de Londres por su preferencia hacia los chicos jóvenes a la hora de contratar los servicios sexuales que se ofrecían en los distintos burdeles. Se decía también que se gastaba grandes cantidades de dinero en regalos para sus amantes masculinos que, generalmente, eran prostitutos púberes.

Pocos años después de su llegada a Londres se casó con Constance Lloyd, con la que tuvo dos hijos, Cyril y Vyvyan.

En 1890 Wilde publicó la primera versión de la conocida obra El Retrato de Dorian Gray, la única novela que le supuso feroces críticas desde sectores puritanos y conservadores. La crítica no dejó de acusar a su protagonista de ser una figura satánica, corrompida y corruptora.

Un año después le presentaron a un estudiante de Oxford, Alfred Douglas – también conocido como Bosie – , hijo del marqués de Queensberry, del cual se enamoró. El marqués enseguida empezó a sospechar del nuevo amigo de su hijo y de la naturaleza de esa relación hasta que se le encaró delante de Wilde. Les advirtió que no permitiría una relación entre los dos ni que el escritor “descarrilase a su hijo por culpa de la homosexualidad”. Dicha amenaza no surtió efecto y, finalmente, el marqués hizo investigar a Wilde. Un día se dirigió a Abermarle Club, una pensión de mala muerte que Wilde frecuentaba, y le dejó una nota al portero en una de sus tarjetas personales: “A Oscar Wilde, que presume de sodomita”. Wilde, por su parte, le denunció por injuria y acabaron en los tribunales. El jurado declaró que el marqués no era culpable, ya que consideró que Wilde si que habia alardeado de su orientación sexual. Esta absolución fue acompañada por la detención de Wilde sin derecho a fianza y del embargo de todos sus bienes.

Oscar Wilde y Alfred Douglas (Bosie)

El 27 de Mayo de 1895 fue condenado a dos años de trabajos forzados a causa de su homosexualidad. Las numerosas presiones y peticiones de clemencia efectuadas desde sectores progresistas y desde distintos círculos literarios europeos no fueron escuchadas y Wilde se vio obligado a cumplir la pena íntegramente.

Finalmente, fue trasladado a al prisión de Reading, donde pasó la mayor parte de la condena. Allí escribió De profundis, una carta larga dirigida a Alfred Douglas, que se publicó el 1905. Sus acreedores vendieron todos los bienes que le quedaban, dejándolo en la miseria absoluta

Después de su encarcelamiento, su mujer cambió su nombre y el de sus hijos, y se los llevó a Holanda para desvincularse del escándalo. Además, obligó a Wilde a renunciar a sus derechos como padre y, más tarde, después de haber sido liberado, su mujer se negó a darle soporte económico si se le volvía a ver en compañía de hombres.

Wilde murió en Francia tres años después, en 1900, sumergido en la indigencia y con el nombre de Sebastian Melmorth.

Únicamente se volvieron a editar y a representar sus obras después de su muerte.

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