A nadie le gusta discutir, o al menos, después de hacerlo no solemos quedamos con buen sabor de boca. Pelearse con alguien es algo molesto, y siempre es mejor cuando te llevas bien y se derrocha felicidad.

Para un tercero, ver una discusión tampoco es un plato de buen gusto, aunque no tenga nada que ver contigo, la pelea puede suponer una situación bastante incómoda.

Pero todo esto lo pensábamos hasta que vimos discutir a dos koalas, ya que son tiernos hasta para esto. Ojalá fuéramos los humanos tan adorables…

Original: Elin Nordlander

Publicado en Miscelánea