Existen varios tipos de baterías para nuestros dispositivos, las de Niquel-Cadmio (NiCd), las de Niquel-Hidruro metálico (NiMh) y unas aun más comunes: las de Iones de Litio (Li-Ion).

Estas nuevas baterías tienen muchas ventajas respecto a las demás, ya que no es necesario descargarlas por completo para volverlas a cargar, son mas duraredas y puedes dejarlas cargando y despreocuparte. En contra tienen la aparición de unas fibras llamadas dendritas que pueden acabar causando un cortocircuito en la misma, provocando su sobrecalentamiento y posterior combustión. Algo muy poco probable, pero que puede ocurrir con una batería defectuosa… o con una que rompamos nosotros.

El litio, al contacto con el oxígeno, arde. Y según el tamaño de la batería, podemos encontrarnos con cosas como las del video de más abajo.

Original: Fabio Gomes

Publicado en Ciencia