Casi todos hemos experimentado la horrible sensación de caer al vacío cuando estamos conciliando el sueño. Es una sensación intensa que sacude tu cuerpo y te despierta de golpe. No forma parte de una pesadilla, es casi real. No está en tu mente, es una sensación que se siente en cada nervio de cuerpo pero, ¿por qué se produce? ¿tiene consecuencias? ¿puede evitarse?

La sensación de caer al vacío se llama en realidad mioclonía del adormecimiento y es un proceso fisiológico natural que compartimos con otros animales.

A pesar de ser algo normal, solo 7 de cada 10 personas la experimentan o recuerdan haberla sentido alguna vez en su vida; y siempre nos invade en el momento en que atravesamos la línea que separa la vigilia del sueño.

El proceso de adormecimiento en nuestro cuerpo se compone de diversas fases, en las que los músculos se relajan y nuestro cerebro desconecta la parte consciente. Puede ocurrir que, mientras que el cerebro apaga los sistemas de conciencia, nuestro sistema de alerta falle y mande un impulso eléctrico a todos nuestros nervios, pasando de un estado de relajación a uno de tensión imprevista. Este fenómeno es el que produce la sensación de caída al vacío.

La mioclonía del adormecimiento suele producirse tras un día repleto de momentos estresantes, ya que nuestro inconsciente reconecta con estos sucesos delvoviéndonos al estado de alerta. También puede producirse cuando sufrimos de cansancio extremo, y el cerebro no consigue proseguir con las fases del adormecimiento. De esta forma, “reinicia el sistema” para lograr una correcta transición.

Como decíamos al principio, es un proceso natural que puede experimentarse de forma esporádica y no entraña peligrosidad alguna. Sin embargo, si este se repite con demasiada frecuencia, es recomendable consultar con nuestro médico o especialista para mejorar nuestra higiene del sueño y dormir mejor.

Fuentes: Wikipedia,  Genial.guru

Publicado en Ciencia